En esta ocasión, te voy a hablar sobre un órgano que es muy importante para las defensas en nuestro cuerpo: el bazo. Históricamente, el término “bazo” es una palabra que viene desde la antigua civilización griega. En el sentido figurativo en medicina, se pensaba que era el órgano relacionado con el mal temperamento debido a su color violeta; de hecho, en la lengua francesa, está relacionado a un estado mental de tristeza o melancolía.

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El bazo es un órgano de color violenta/morado que normalmente mide entre 7 y 14 centímetros y tiene una textura suave. Está ubicado en el cuadrante superior izquierdo, debajo del diafragma (músculo de la respiración), por detrás del estómago y por enfrente del riñón izquierdo. Generalmente, el bazo está formado por un solo lóbulo y es un órgano único; sin embargo, en ocasiones existen variantes normales como múltiples lóbulos o lóbulos accesorios.

El bazo es un órgano que, embriológicamente, proviene de las células del sistema de defensas y juega además un rol importante en el recambio de células rojas (eritrocitos). Está formado por una parte denominada pulpa roja (por su riqueza de células rojas) y pulpa blanca (por ser parte del sistema de defensas y de drenaje en el cuerpo). Al inicio de la formación de los órganos, el bazo es un órgano central en la producción de sangre, que después es reemplazado por la médula ósea. Además, está encargado de remover los eritrocitos más antiguos de la sangre y es un órgano que puede guardar una reserva de sangre, en caso de un traumatismo por ejemplo. Al remover las células rojas de la sangre, el bazo tiene poblaciones de células especiales que procesan los productos derivados de la destrucción de las células rojas viejas. Este órgano también está encargado de diversos mecanismos de defensas como, por ejemplo, el control por diversos mecanismos del control de infecciones y la producción de anticuerpos. Los anticuerpos que pasaron por la sangre, que estén unidos a alguna bacteria o alguna célula reconocida como extraña.

La ausencia de bazo predispone cierto tipo de infecciones bacterianas, al ser un centro de defensa muy importante en el cuerpo, pero además produce una degeneración compensatoria de otros órganos, ya que si no está, otro órgano es el que deberá realizar el trabajo de filtrar la sangre, remover las células rojas viejas y de plaquetas.

En ocasiones, el bazo puede estar alterado en tamaño, es decir, estar aumentado o disminuido. El aumento del tamaño del bazo, denominado esplenomegalia, puede estar relacionado con trastornos de aumento de la presión de la vena porta (la vena encargada del drenaje del sistema gastrointestinal), enfermedades del hígado como cirrosis, malignidades hematológicas como linfoma o leucemia, e incluso enfermedades que infiltren el tejido del bazo. Por el contrario, la asplenia o hipoesplenia, que es la ausencia o disminución del tejido del bazo, puede tener diversas repercusiones para tu salud.