¿Cómo mantenerte motivado como educador?
5 consejos para lograr mantenerte motivado y enfocado en tu labor docente.
El curso escolar 2020–2021 fue difícil y cansado para muchos docentes de todos los niveles, al pasar tanto tiempo frente a la computadora, ya sea en clases o en otros eventos que se hacían online; así como también buscando herramientas y métodos diferentes para alcanzar las diferentes necesidades de nuestros alumnos. Además, durante todo ese tiempo no tuvimos oportunidad de socializar con amigos y compañeros de trabajo en las juntas presenciales, la iglesia, los eventos deportivos, etc.; y es que todas esas actividades forman conexiones que nos ayudan mucho porque nos permiten compartir ideas, reírnos y despejar nuestra mente de la rutina diaria.
Si no se tienen estos momentos de esparcimiento, cualquiera sea tu área de trabajo es fácil sentirse sobrecargado por las responsabilidades diarias y entonces llega el cansancio mental. Esto es peligroso porque, a su vez, este provoca que disminuya la motivación y entonces se estanca el desarrollo de cualquier persona e institución. Por lo tanto, en la tarea de continuar con nuestro desarrollo profesional docente, me pregunto ¿qué podemos hacer para mejorar esto? ¿Cómo apoyar a nuestros compañeros docentes o administradores a ser más productivos y creativos en sus áreas de trabajo?
A continuación, te comparto algunas ideas que puedes implementar en tus rutinas diarias y que seguro te serán de mucha utilidad:
- Leer. La inspiración, ideas de educadores, mentes brillantes o la “voz de Dios”, no nos va a llegar solamente de Webinars o juntas, ni siquiera de los sermones que vemos o escuchamos, por lo que debemos buscarlo por nuestra cuenta. Es importante tener un momento de lectura tranquila y de reflexión, lo que nos ayudará a tranquilizarnos en esos momentos de cansancio mental, porque leeremos por gusto, por placer. Busca periódicos, revistas o libros en físico que provean ese “break” de la pantalla que tanto necesitas y te cultiven en tus temas de interés. Esta es la primera fase para mantenerse motivado.
- Escribir. La reflexión, por medio de la escritura a mano/digital, también nos da beneficios de descanso. Nuestra escritura no tiene que ser formal, de hecho, es mejor que no lo sea; podemos escribir las primeras palabras al despertar e incluso dibujar algunas cosas que veamos. El escribir frases o versículos que se nos vienen a la mente mientras estamos haciendo otras tareas, puede darnos ideas en futuros planes y además nos mantiene alertas y tranquilos. Algunos recomiendan cargar siempre una pequeña libreta y pluma, para poder anotar cualquier idea que se nos venga a la mente; o si lo prefieres, anotarlo en alguna aplicación de tu celular.
- Participar en proyectos. Esto tiene que ver con nuestro compromiso de participar voluntariamente en proyectos del área o comunidad donde nos relacionamos. Podemos participar en actividades de nuestra iglesia local, en proyectos de visitar ancianos en asilos, apoyar a algunas familias con necesidades menores a las nuestras, etc. Hay muchas actividades sencillas que pueden darnos mucha satisfacción y a la vez pueden ayudar a sentirnos más involucrados y motivados en nuestro trabajo.
- Tener pasatiempos. Te recomiendo buscar una actividad que no tenga nada que ver con educación o tu área de trabajo, pero que también contribuya a tu desarrollo profesional y además te ayude a relajarte. No hablo sólo de recostarte en una hamaca o ver una película, sino de involucrarte en alguna actividad que sea un desafío para ti pero, a la vez, lo disfrutes y fomente tu creatividad. Por ejemplo, puedes tomar clases de pintura o dibujo, manualidades, repostería, jardinería en diferentes niveles, escritura formal creativa, insectos, etc. Hay muchas otras actividades que podemos hacer y que nos aportarán aprendizaje y, a la vez, ayudarán a aumentar nuestra motivación.
- Confiar en Dios. Por último, es muy importante darle a Dios el primer lugar en nuestra vida. Nuestra principal motivación debe ser servirle a Él y entonces “todo lo demás vendrá por añadidura” (Mateo 6:33).
No olvidemos que Dios nos pide que hagamos lo que nos corresponde, así que estos sencillos consejos nos ayudarán a sentirnos más motivados y así poder realizar mejor la parte que nos toca. Estudiemos al mejor Maestro de todos los tiempos -Jesús-, tratemos de seguir su ejemplo y así mejorar cada día en nuestra labor docente.
*Para realizar este artículo se consultó esta referencia: https://www.modernenglishteacher.com/teacher-professional-development-keeping-your-own-motivation-going






