La Biblia es una guía fiel y segura que nos enseña cómo podemos actuar frente a estas situaciones, que llegan a nuestra vida sin previo aviso.

Esta es una pregunta que puede tener muchas respuestas, pues cada circunstancia por la que pasa una persona puede ser muy diversa y profunda. Creo que todo a nuestro alrededor puede influir, como la educación que recibiste, el concepto que tienes de Dios, la cosmovisión que tienes de la vida, así como el estado de tu salud física, mental y espiritual; incluso, es importante conocer cuál es tu capacidad en el manejo de las emociones. Todos estos factores son determinantes a la hora de enfrentar una situación de crisis.

La Biblia es una guía fiel y segura que nos enseña cómo podemos actuar frente a estas situaciones, que llegan a nuestra vida sin previo aviso. Me gustaría compartirte cuatro "vislumbres" que me han ayudado, a lo largo de mi vida, a sentirme confiado frente a alguna crisis, llámese enfermedad, sufrimiento, la muerte de un ser querido, etc.

  1. Es necesario tener una visión que considere los propósitos de Dios.Este primer elemento nos ayudará a enfocar nuestro sufrimiento o angustia de manera positiva. En la Biblia tenemos la historia de Jesús y su amigo Lázaro, que representa un desafío para el ser humano sobre la manera de considerar la muerte, cuando llega al seno del hogar trayendo dolor y tristeza. Pero cuando entendamos la profundidad de las palabras de Jesús, podremos comprender sus propósitos divinos. Y es que Jesús dijo: "Esta enfermedad no es para muerte"(Juan 11:4),y agregó"Lázaro duerme"(Juan 11: 11), como algo que sería transitorio. Así que, en momentos de angustia, debemos enfocar nuestros sentimientos como algo pasajero, pues"no moriremos eternamente"(Juan 11:26).
  2. Es necesario recordar que tenemos un Padre protector y misericordioso.Este segundo elemento nos ayuda a no perder el rumbo de lo que ocurre a nuestro alrededor, además de que nos alienta a meditar en la protección del Padre hacia sus hijos. Esto me recuerda lo que dice Job 1:9-10, cuando el mismo Satanás reconoció un blindaje especial hacia Job, una especie de seguridad angelical sobre su vida:"¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición".Así que, para momentos como los que estamos viviendo, cuando el Covid-19 ha puesto de cabeza al mundo, es necesario alentar nuestra alma con la promesa"El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende"(Salmos 34:7).
  3. Es necesario desarrollar una vida espiritual significativa con Dios mediante el estudio de la Biblia, la oración y la testificación.Este tercer elemento, es el más importante porque se trata de tener una experiencia enriquecedora y transformadora con Cristo. Él es nuestro amigo, nuestro Padre, nuestro Creador, nuestro Rey. Y el privilegio que tenemos de conocerlo, es el más grande honor que podamos tener. La Biblia nos anima a tener esta comunión:"A fin de conocerlo con el propósito de llegar a ser semejante a él"(Filipenses 3:10).
  4. Es necesario comprender los eventos finales que se producen a nuestro alrededor para seguir confiando en las realidades eternas que sobrevendrán.Este cuarto elemento nos va ayudar para soportar pacientemente cualquier crisis, porque por más bajo que uno se hunda bajo la presión del sufrimiento, la esperanza surge en el alma y se puede producir una fe persistente y firme. La Biblia nos dice en Lucas 21:28:"Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca". Sabemos que en el mundo tendríamos aflicción, pero Jesús también nos dijo que deberíamos de confiar en él, pues había vencido al mundo (Juan 16:33). No hay victorias sin batallas y no hay perseverancia donde no hay dificultades, por lo que es indispensable confiar en las promesas de la segunda venida de Cristo, porque fiel es Él que nos prometió que volvería por nosotros (Juan 14:3; Lucas 21:27; 1 Tesalonicenses 4:17).

Yo espero que, como Job, podamos decir: "De oídas te conocía; pero ahora mis ojos te ven"(Job 42:5), ya que esta es la única manera en que podremos hacerle frente a todas las crisis de este mundo y de nuestras vidas.