¿El aislamiento social es la mayor consecuencia que nos dejó la pandemia por el Covid-19? Mientras empresas, organizaciones y escuelas se adaptaron sin problema a la nueva “normalidad virtual”, existen quienes se vieron afectados por el “virus de la deserción escolar, debido a las consecuencias económicas provocadas por la pandemia y la falta de acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC’s).

Datos presentados por el Sistema de Administración Educativa de Chiapas (SAECH) a principios del curso escolar 2020–2021, mostraron que 36,384 alumnos de nivel básico y media superior no fueron registrados en el sistema, lo que podría representar la deserción escolar de estos estudiantes.

Lili Pimentel, estudiante de la Universidad de Montemorelos, junto con su familia, emprendieron un proyecto en beneficio a los niños de su colonia en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde les otorgan gratuitamente asesorías en las áreas de matemáticas, ortografía y lectura.

“La idea surgió precisamente cuando comienza la pandemia, vimos por la ventana a unos niños que estaban jugando y tomamos la decisión de traerlos a casa para enseñarles a leer y a escribir” declaró el Mtro. Obed Pimentel, de los fundadores del proyecto, padre de Lili.


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Niños de la comunidad que asisten a las actividades.
El grupo beneficiado está conformado por niños de escasos recursos, que abandonaron sus estudios al comenzar la pandemia, debido a la falta de acceso a las TIC’s y a la internet. En Chiapas, únicamente el 24.6% de los hogares cuentan con acceso a internet.


En cada reunión la familia atiende a una cantidad de entre cinco a siete niños, para poder brindarles una mejor atención y para respetar los protocolos sanitarios. “Nosotros hacemos uso de cubrebocas siempre que estamos con ellos, con la finalidad de que, aunque estamos trabajando de manera presencial con un grupo pequeño de niños, podamos tomar las medidas necesarias de salud, también los niños tienen que usar cubrebocas para poder ingresar” mencionó Lili Pimentel.

La vida activa que ha llevado Lili dentro de los clubes, y el servicio aprendido en el Ministerio Juvenil Doulos de la Iglesia Adventista Universitaria de Montemorelos, le permitieron diseñar una estrategia, basada en módulos, para la metodología de enseñanza.

La primera sección es la de “medios”, donde los niños tienen la oportunidad de ver películas y entonar cantos; el siguiente módulo es “el recital de la lectura”, donde ellos aprender a leer y a escribir; la tercera sección es la de “juegos”, en la que mediante actividades aprenden las vocales y a contar. Finalmente, los niños reciben un pequeño regalo, utilizando esta estrategia como motivación para que ellos deseen volver a la próxima reunión.

Es así como Lili Pimentel, junto a su familia, ponen en práctica el lema “I Will Go” de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, pues no sólo aprovechan la oportunidad para brindar un servicio a la educación, también utilizan cada lectura, canto o película que los niños ven para enseñarles sobre las historias bíblicas y sobre Jesús.


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Mtro. Obed Pimentel, padre de Lili y de los organizadores del proyecto.
“La visión para este proyecto a futuro es que ellos puedan adquirir más conocimiento, y cuando regresen a sus escuelas, ellos vayan más capacitados en los aprendizajes que han recibido en este proyecto”, mencionó el maestro Obed Pimentel.


Este tipo de proyectos beneficia al futuro de la entidad, ya que, según la licenciada Magnolia García, asesora técnica pedagógica de la Subsecretaría de la Educación Federalizada, la pandemia puede tener consecuencias en el futuro de la educación. “Considero que habrá rezagos, si comparamos que antes de la pandemia, el aspecto de la educación ya tenía ciertos retos en todos los ámbitos, modalidades y servicios, después de la pandemia, esos retos crecieron mucho más; incluso existe diferencia en las oportunidades que tienen algunos alumnos en cómo recibir la secuencia de la educación, por lo cual, habrá consecuencias desde el punto de la educación escolarizada”, declaró la licenciada García.

La C.P Juanita Zavala, madre de Lili, extendió una invitación en la que mencionó: “Considero que, más con esta pandemia, tenemos tiempo del cual podemos disponer, porque si nos organizamos en casa, podemos cumplir con nuestras actividades académicas o de trabajo, y apartar uno o dos días a la semana para ser un medio por el cual niños que no están yendo a la escuela puedan recibir ayuda, asesoría y capacitación”.

“Chiapas no estaba preparado para una modalidad virtual, pero nosotros estamos preparados para servir e implementar este tipo de proyectos de educación”, declaró Lili Pimentel.