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El liderazgo de Abraham resalta, entre muchas otras cosas, por su versatilidad y capacidad de adaptación a cada circunstancia que enfrentó.

Cuando pensaba en qué tipo de misionera me gustaría ser, siempre venían a mi mente los recuerdos de las clases en la Escuela Sabática infantil: médicos, enfermeros, maestros o pastores… Las historias que contaban casi siempre hablaban sobre cómo ayudar a otros y satisfacer sus necesidades físicas o emocionales, pero ninguna me convencía. No podía imaginarme ejerciendo uno de esos roles porque me gusta hacer cosas diferentes todo el tiempo y me parecía que esas acciones eran rutinarias. Hasta que un día, estudiando la historia de Abraham, pude verlo con claridad: ¡Yo sería misionera en el mundo de los negocios! Llevaría el mensaje de salvación a otros a través de la gestión en las organizaciones.

A continuación, te comparto algunos indicios sobre el caso del Patriarca:

  • La gestión de cualquier organización exitosa se basa en la planeación, organización, dirección y control. Planear hacia dónde quieres llevar tu organización. En este sentido, la visión, misión y filosofía de la empresa, fueron transmitidas directamente por Dios; y se convirtió en un modo de vida expresado públicamente: donde quiera que pasaba su influencia era notoria (mediante la construcción de altares), promoviendo así el culto al Dios verdadero.
  • Por otro lado, Abraham tenía muy claros los conceptos de organización y agrupación de tareas similares. De acuerdo con el Talmud (Ayala, 2013), Abram provenía de una familia numerosa dedicada a la elaboración de ídolos y al pastoreo. Por lo que es de esperarse que tenía cuadrillas o grupos de personas orientados a sus tareas. Con el tiempo, y a medida que sus rebaños crecían, estos grupos organizados debieron incrementarse. El relato bíblico dice que no sólo adquirían ganado, sino que además adquirían personas a su paso (Gen. 12:5,16). Los principios de organización establecidos por Fayol a inicios del siglo XX, establecen que los equipos de trabajo deben tener una unidad de mando, el cual debe seguir indicaciones de un solo jefe (Pardo-Ramos,2010). Podemos suponer que la cadena de mando que Abram tenía era eficiente y corta (Gen 15:2), un mayordomo que tenía autoridad sobre grupos de trabajo (departamentos), como se observa en ocasión de la riña entre los ganaderos de Lot y Abram (Gen. 13:7), y en la rápida movilización militar de los 318 criados (Gen. 14:14). El asunto se atendió con rapidez.
  • Además, el liderazgo de Abraham resalta por su versatilidad y capacidad de adaptación a cada circunstancia. Daniel Goleman (2013), prominente autor sobre liderazgo, propone que un buen líder es aquel que logra dominar cuatro o más estilos de liderazgo. De acuerdo con la clasificación de Goleman, Abraham poseía los seis tipos de líder y era capaz de emplearlos según se presentara la situación. 1) Era un líder orientativo o visionario, tenía una visión clara y motivaba a su equipo para su cumplimiento; su visión era llegar a Canaán y mantener a toda costa la obediencia a Dios en todas las cosas. 2) También era un líder afiliativo, pues valoraba a los individuos por encima de las tareas; prefirió mantener los lazos familiares por sobre los negocios con Lot. 3) Además, era un líder democrático, tomaba decisiones en conjunto con sus colaboradores (Lot, Eliezer). 4) Así mismo, era un líder formador, buscaba el desarrollo profesional de sus colaboradores, como en el caso de la recompensa solicitada para Aner, Escol y Mamre. 5) También era un líder ejemplar, aplicaba primero para sí los criterios y requerimientos; la obediencia a la voz de Dios sin duda marcó a su gente pues había congruencia en su pensar y hacer. Sus colaboradores más allegados llegaron a actuar de la misma forma que Abrahán lo hubiera hecho, como en el caso de la búsqueda de esposa para Isaac (Gen. 24:9,12). 6) Por último, también fue un líder autoritario, que buscaba que se cumplieran de inmediato las órdenes mediante indicaciones claras y puntuales, como cuando le ordena a su hijo Isaac que lo acompañe a adorar a Dios y le indica subir al altar (Gen.22:3,9).

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Referencias

Ayala, Roberto J.(2013) El origen de los Hebreos. Abraham. El mundo bíblico wordpress.com. Recuperado el 16 de julio de 2020 de: https://www.yumpu.com/es/document/read/14843586/el-origen-de-los-hebreos-abraham-el-mundo-biblico

Goleman, D. (2013). Liderazgo, el poder de la inteligencia emocional. Ediciones B. España

Pardo-Ramos, O. (2010). Taylor y Fayol: Vigencia de los principios clásicos. Revista Adelante-Ahead. Fundación Universitaria Colombo Internacional. I(1):p67–76.

Todos los textos bíblicos hacen alusión a la versión Reina Valera 1960 de la Santa Biblia.

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