De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe publicado en 2018, la diabetes ocupa el cuarto lugar de mortalidad en el mundo (1). Por otro lado, México ocupa el noveno lugar de prevalencia de diabetes a nivel mundial y se espera que para el año 2025, ocupe el sexto o séptimo lugar (2). De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2018, actualmente 3 de cada 4 personas adultas del país vive con Diabetes Mellitus tipo 2, lo que representa un total de 8.6 millones de mexicanos (3).

La Federación Mexicana de Diabetes A.C. menciona que los pilares del tratamiento de la Diabetes Mellitus son el plan de alimentación, la actividad física y apego al tratamiento farmacológico (5). De acuerdo con la American Diabetes Association (ADA), el objetivo en el tratamiento de esta enfermedad se ha enfocado en disminuir el riesgo de complicaciones, por medio del control de parámetros antropométricos, bioquímicos y clínicos (6).

Las intervenciones dietéticas se pueden interpretar como acciones enfocadas a la modificación de hábitos de alimentación para un mejor control de patologías específicas, útil en el tratamiento o como medida preventiva (7). En la diabetes, la alimentación tiene un papel muy importante, pues se ha demostrado que es uno de los tratamientos más efectivos para el control y para la prevención en aquellas personas que ya tienen un alto riesgo de que les aparezca (5).

La alimentación contribuye positivamente con el control y tratamiento de la diabetes, algunas de las sugerencias más importantes son limitar el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcar, comer porciones pequeñas a lo largo del día, prestar atención a cuánto y qué tipo de carbohidratos se consumen, consumir una gran variedad de alimentos integrales, frutas y vegetales, consumir menos grasas y usar menos sal. Seguir este tipo de recomendaciones puede tener un impacto positivo en la vida de cualquier persona y aún más en quienes padecen Diabetes Mellitus, al punto de lograr un control en los niveles de glucosa, lo que le permite a los pacientes reducir su tratamiento.

Cuando estas recomendaciones de alimentación se combinan con hábitos saludables como el ejercicio, descanso adecuado y disminución del estrés, los resultados son aún mejores; ya que se ha demostrado que es posible revertir la diabetes y disfrutar de una vida normal y más saludable (6).



Bibliografía

1. Organización Mundial de la Salud. Las 10 principales causas de defunción [monografía Internet]. Ginebra: OMS. 2018.

2. Moreno L, García J, Soto G, Caparro S, Limón D. Epidemiología y determinantes sociales asociados a la obesidad y la diabetes tipo 2 en México. Rev.Med.Hosp.Gen.Mex. 2014;77(3):14–23.

3. Instituto Nacional de Salud Pública. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 Informe Final de Resultados. INSP; 2018. 4. Federación Mexicana de Diabetes, A.C. Historia de nuestro logotipo. México: FMD. 2019.

5. American Diabetes Association. Introduction: Standards of Medical Care in Diabetes 2020. Diabetes Care. 2020;43(Supplement 1):6–8.

6. Cortés D, Icaza M, Hernández L, Montiel L, Vivero Y. Intervenciones dietéticas en niños con obesidad. El Residente. 2019; 14 (3): 87–92. 7. Serafín Murillo. Revertir la diabetes con alimentación. ¿Es posible?. FDNN. 2015. Disponible en: fundacióndiabetes.org