Primera Semana de Investigación UM: ciencia para transformar realidades
Estudiantes y docentes presentan 111 proyectos que aplican el conocimiento académico a problemas reales, impulsando una nueva cultura investigativa en la Universidad de Montemorelos.
“Más que una exhibición de proyectos , buscamos encender una cultura investigativa que transforme la manera en que nuestros estudiantes aprenden, piensan y actúan”, afirmó Jeshua Moreno, coordinador de la Semana de Investigación e Innovación en la Universidad de Montemorelos (UM), al referirse al nuevo enfoque de esta iniciativa que, tras años de realizarse como una feria de un solo día, evolucionó para convertirse en una semana completa de aprendizaje, análisis crítico y proyección académica.
Del 7 al 10 de abril de 2025, las aulas y auditorios de la UM se convirtieron en espacios vivos de debate científico, creatividad metodológica y propuestas de solución a problemáticas reales. Organizada por la Dirección de Posgrado e Investigación (DPI), esta primera edición en formato ampliado reunió a estudiantes y docentes asesores de distintas disciplinas, quienes presentaron ciento 11 investigaciones orales y carteles científicos evaluados bajo criterios rigurosos de calidad metodológica, innovación y pertinencia social.
Jeshua Moreno, docente de investigación de pregrado, explicó que el objetivo fue claro desde el inicio: “Fomentar la cultura de investigación e innovación entre estudiantes y docentes, desarrollando habilidades críticas, creativas y científicas para resolver problemas relevantes. Hoy nuestros estudiantes no solo estudian la teoría: la aplican, la cuestionan y la transforman”.
La experiencia se enriqueció con la ponencia magistral del Dr. César Tapia, Coordinador de la Facultad Interdisciplinaria de Ciencias Sociales de la Universidad de Sonora, quien expuso Ciencia abierta: el acceso universal a la investigación científica. El Dr. Tapia expuso los pilares de este movimiento global: metodologías abiertas, acceso a datos y publicaciones, revisión por pares transparente y colaboración inclusiva. Además, destacó su dimensión ética: “Una ciencia verdaderamente abierta debe ser socialmente justa, empática y útil para los contextos históricamente marginados”, afirmó. Su intervención invitó a reflexionar sobre una ciencia más equitativa, diversa y solidaria, especialmente entre el Norte y el Sur Global.
Durante cuatro días se presentaron proyectos de las áreas de artes visuales, educación, salud, ingeniería, administración, enfermería, derecho y religión, abordando temas como innovación educativa, desarrollo socioemocional, impacto social, salud comunitaria, herramientas digitales, y diseño de propuestas aplicadas a la mejora de la calidad de vida.
Algunas de las investigaciones presentadas incluyeron el trabajo del Dr. Marcos Flores y su equipo, enfocado en prácticas docentes desde una mirada apreciativa, y la propuesta interdisciplinaria que presentó el Ing. Ignacio Cruz con un grupo de alumnos, sobre el uso de herramientas digitales para preservar el patrimonio institucional.
“Es una aplicación que está en construcción, hecha por estudiantes, para que la comunidad universitaria se conecte con sus orígenes y así fortalecer la identidad que genera la historia de la institución”, explicó en entrevista el maestro Cruz, enfatizando que “presentarlo en la Semana de la Investigación nos permite obtener retroalimentación valiosa. Es un espacio donde el proyecto puede crecer con ideas nuevas y con el respaldo de la comunidad académica.”
También se compartieron proyectos del área médica, como el análisis de la relación entre estilo de vida y niveles de glucosa en personas con diabetes tipo 2, o la validación de una rúbrica para calcular el balance hídrico. Estas iniciativas reflejan el interés por generar conocimiento útil y aplicable a los retos de la sociedad actual.
La participación estudiantil fue diversa. “Se fortalecieron habilidades investigativas, se potenció el trabajo en equipo y se reafirmó la necesidad de aplicar la teoría a contextos reales”, subrayó Moreno. Los docentes jugaron un rol crucial como asesores metodológicos, guías y evaluadores, fortaleciendo así el vínculo entre enseñanza e investigación.
Uno de los elementos distintivos de esta semana fue la planificación rigurosa, con capacitaciones previas, lineamientos académicos claros, acompañamiento continuo a los participantes y una logística cuidadosamente diseñada. “Este año vimos proyectos mucho más sólidos, con estructuras metodológicas claras y una mejor comunicación de resultados”, aseguró Moreno.
En palabras de los organizadores de la Semana de Investigación UM, la universidad integra la investigación como un componente clave del proceso formativo, orientado al análisis riguroso y a la generación de conocimiento útil para contextos reales. En este sentido, ya se proyectan próximas acciones para fortalecer esta iniciativa con publicación de memorias académicas, colaboración con instituciones externas, ampliación de talleres de investigación, y difusión de resultados a través de anuarios, redes institucionales y, en algunos casos, revistas científicas. Algunos de los proyectos presentados ya están siendo utilizados como base para intervenciones reales o propuestas de emprendimiento.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






