UM
Conectando

Prevención y esperanza: cómo reducir el riesgo de cáncer y enfrentarlo con fe

Pequeños cambios en tu estilo de vida pueden marcar la diferencia en tu salud y bienestar.

Fotografía por Jetstream.
Fotografía por Jetstream.

Escuchar la palabra “cáncer” puede ser aterrador, pero también puede convertirse en una oportunidad para renovar la esperanza, fortalecer la fe y confiar en Dios. Con 1 de cada 4 muertes atribuidas a esta enfermedad y millones de personas recibiendo el diagnóstico cada año, la prevención y la detección oportuna son clave.

Por eso, en el marco del Día Mundial contra el cáncer, que se celebra cada 4 de febrero, quisiera que habláramos un poco sobre esta enfermedad y te compartiré solo algunas de las cosas que puedes hacer para prevenirlo o enfrentarlo.

Pequeños cambios, gran impacto

El cáncer es el crecimiento descontrolado de células anormales en el cuerpo. Estas células pierden su función original y, en muchos casos, invaden otras partes del organismo. Aunque hay factores genéticos involucrados y pese a que no todos los tipos de cáncer son prevenibles, un estilo de vida saludable puede reducir significativamente el riesgo. Por eso, te comparto estas recomendaciones:

Muévete más: Realiza al menos 30 minutos de actividad física moderada o vigorosa, si es posible cinco días a la semana.
Aliméntate mejor y evita el sobrepeso: Come más frutas, verduras y granos enteros; evita los azúcares y ultraprocesados. Además, sustituye la carne roja por nueces, leguminosas y otras fuentes de proteína vegetal.
Protege tu piel: Usa protector solar diariamente.
Evita el consumo de alcohol por completo.
Hazte chequeos médicos de manera regular.
✔ Considera la suplementación con vitamina D, según indicación médica.

La detección oportuna salva vidas

Además de estas medidas preventivas, es fundamental realizarse pruebas de detección oportuna. Algunas pruebas pueden detectar el cáncer en sus primeras etapas, cuando es más tratable:

Para mujeres:

  • Autoexploración mamaria: a partir de los 20 años, revisa cualquier bulto palpable o secreción anormal y acude al médico si detectas algo inusual.
  • Papanicolau: anualmente, desde la primera actividad sexual, hasta acumular tres pruebas negativas. Posteriormente, puede realizarse cada 2–3 años.
  • Mastografía: anual a partir de los 40 años, o antes si tienes antecedentes familiares cercanos de cáncer de mama.

Para hombres:

  • Prueba de antígeno prostático específico (PSA) desde los 50 años, o antes si hay antecedentes familiares.

Más allá del diagnóstico

Recibir un diagnóstico de cáncer es un reto tanto para el paciente como para sus seres queridos. Sin embargo, hay pasos que pueden ayudar a enfrentar este proceso con mayor claridad y esperanza.

  • Infórmate y toma decisiones con conciencia. Conocer el diagnóstico, comprender las opciones de tratamiento y elegir el mejor camino con apoyo médico es fundamental. También puedes designar a alguien de confianza para tomar decisiones en caso necesario.
  • Elige un equipo médico en el que confíes. Buscar una segunda opinión puede darte mayor seguridad sobre tu tratamiento.
  • Busca apoyo emocional. El cáncer no solo afecta el cuerpo, también las emociones. Hablar con especialistas en tanatología, psicólogos o grupos de apoyo puede ayudar a procesar la noticia y encontrar fortaleza.
  • Solicita cuidados paliativos si los necesitas. No solo están destinados a pacientes en etapa terminal, también ayudan a manejar síntomas y mejorar la calidad de vida en cualquier fase de la enfermedad.
  • Cuida tu bienestar físico y emocional. Mantener una alimentación saludable, descansar bien y realizar actividad física según lo permitido puede marcar la diferencia. Rodéate de personas que te brinden amor y comprensión.
  • Encuentra propósito y significado. Momentos difíciles pueden ser oportunidades para reflexionar sobre lo que realmente importa. Expresar pensamientos en un diario o en cartas puede traer claridad y paz.
  • Aférrate a Dios. En medio de la incertidumbre, confiar en Su amor y promesas puede brindar consuelo y esperanza. Él promete un futuro sin dolor ni sufrimiento.

Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Laura Marrero y Brenda Cerón.

Natirene Sánchez

Autor
Hematóloga, docente de la carrera de Médico Cirujano en la Universidad de Montemorelos y responsable sanitario del Banco de sangre HLC.
Ver más