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Mujeres que construyen esperanza

En el Día Internacional de la Mujer honramos la fortaleza y el amor de quienes, con entrega y resiliencia, transforman su entorno y nos enseñan el valor de la esperanza.

Fotografía por Envato.
Fotografía por Envato.

A lo lejos, las esbeltas siluetas captaron mi atención. Me acerqué al edificio en construcción y pude identificar a varias mujeres, ataviadas con coloridos saris, quienes trabajaban hombro a hombro con hombres en las exigentes tareas de la albañilería. A pesar de las condiciones precarias e inseguras de esta actividad, equilibraban sobre sus cabezas recipientes de metal cargados de piedras o ladrillos, transportándolos con gran esfuerzo. Algunas de ellas, además, vigilaban a hijos o hermanos pequeños mientras cumplían con sus labores como esforzadas constructoras.

Aquellas mujeres mostraban que, cuando se trata de sostener a su familia, nada las detiene. El amor que emanaba de sus corazones se tradujo en manos y pies incansables, para suplir, ante la necesidad más apremiante y sostener con seguridad a quienes estaban bajo su cuidado amoroso. Ellas personifican a la mujer que no permanece detrás, sino al lado, con fortaleza, superando sus propias fuerzas y convirtiéndose en la inspiración de cada hogar y de cada comunidad en todo el mundo.

Estas mujeres me enseñaron que, donde hay una mujer, hay esperanza. Bien sé que, después del amor de nuestro Salvador, el amor de una mujer es símbolo de entrega plena.

El calendario marca de nuevo 8 de marzo y, más allá de ser un recordatorio de luchas y tragedias por los derechos de la mujer, celebramos que en México tenemos por primera vez una mujer en la presidencia. Celebramos que este es el Año de la Mujer Indígena y que en este país se reconoce el origen humilde y esforzado del pueblo mexicano.

El día Internacional de la Mujer es una celebración de vida por aquellas mujeres que continúan entregándolo todo por amor. Honremos con respeto y gratitud a quienes son el principal sostén del hogar cuando asumen en solitario la responsabilidad de la familia. Celebremos casi con reverencia a la mujer que se erige como baluarte cuando su hogar es golpeado por la infidelidad y el abandono de quien debía protegerlo, y ella, a pesar de todo, sigue adelante con dignidad y resiliencia. Reconozcamos con admiración a quienes se dedican día y noche a alcanzar los sueños de su corazón en favor de los suyos.

Las estadísticas actuales dicen que en el mundo nacen un poco más de hombres que mujeres, no obstante, la esperanza de vida le promete más años a la mujer. Creo que en este hecho se percibe la mano de Quien sostiene la vida de cada ser humano: Dios. Es respuesta a un mundo que enfrenta desafíos constantes y que sabe que la presencia de mujeres es más necesaria que nunca. La capacidad que Dios le dio a las mujeres para superar adversidades, liderar con empatía y dedicarse incondicionalmente a sus seres queridos fortalece el tejido social promoviendo una sociedad más justa y noble. Reconocer y apoyar a las mujeres es esencial para construir un presente continuo de igualdad, esperanza y amor.

Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Laura Marrero y Brenda Cerón.

Adriana Castillo

Autor
Docente en la Facultad de Educación de la Universidad de Montemorelos.
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