Debemos buscar ser congruentes en nuestro diario vivir, ser consistentes entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

¿Te has encontrado con alguna persona que dice algo, pero tienes una impresión muy clara de que hay algo diferente en sus pensamientos? ¿Has escuchado a alguien decir algo que tú sabes que no es lo que está haciendo realmente? ¿o incluso te ha pasado a ti, contigo mismo?

Lo que pienso, lo que digo y lo que hago, guardan relación con lo que pasa en mi mente; pues, al final, es ahí donde pienso, donde se generan las palabras que digo y, por supuesto, las cosas que hago también están impulsadas por lo que pasa ahí.

Que lo que pienso se corresponda con lo que digo y hago se conoce como congruencia. El diccionario de la RAE(1) asocia la congruencia a los siguientes términos: Conveniencia, coherencia, relación lógica.

La idea es que lo que pensamos debe concordar con lo que decimos y con lo que hacemos. Por lo que, una vida congruente, sería aquella en la que concuerda el precepto con el ejemplo; algo así como: "hago lo que digo" y "digo lo que pienso".

¿De dónde vienen las brechas entre estas tres cosas, entonces? Probablemente, la cantidad de factores que crean estas brechas sea tan amplio como creativas nuestras mentes; pero es posible mencionar algunos ejemplos:

  1. Falta de convicción con nuestros principios
  2. Miedo a quedar mal con alguien
  3. Presión social o de grupo
  4. Deseos de experimentar cosas nuevas o diferentes
  5. Interés en quedar bien con alguien
  6. Debilidad de carácter
  7. Tendencia pecaminosa
  8. Falta de capacidad de reacción ante una crisis
  9. Buscar una salida fácil ante una situación
  10. Temor que obnubila el pensamiento

Esta lista puede seguir; sin embargo, conviene dar un vistazo a algunos indicadores de congruencia en la Biblia.

El apóstol Santiago dice: "El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos."(2) Por el contexto de la declaración, se puede entender que el doble ánimo es cuando se dice una cosa y se hace otra.

Pablo afirma que: "Jesucristo es el mismo  ayer, y hoy, y por los siglos,"(3) dando a entender que su congruencia no solo es de pensar y hacer, sino a través de todos los tiempos; mientras que David, en los salmos declara que "El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones."(4)

Se trata de buscar la congruencia, se trata de ser consistente en lo que pensamos, decimos y hacemos.

Cuando Jesús dijo que había que perdonar a nuestros ofensores, no solo fue un discurso moralmente elevado, sino que al tener ante sí la vivencia de tal situación, lo hizo (Lucas 23:34)(5). Igualmente, dijo que el mayor de todos debe ser el servidor de todos; por eso no vaciló en lavar los pies de sus discípulos(6) -rompiendo los esquemas y las convenciones sociales de la época- pues sabía lo que creía, lo que había dicho, y lo hizo.

La congruencia traerá muchos beneficios a tu vida:

  1. Paz a tu corazón
  2. Descanso a tu conciencia
  3. Integridad a tu reputación
  4. Fortaleza a tu carácter
  5. Sana predictibilidad a tus acciones
  6. Fuerza en tu liderazgo
  7. Respaldo en tus tareas de formador (padre, consejero, amigo, maestro)

Augusto Cury dice: "Aquel que es infiel a su propia conciencia tiene una deuda impagable consigo mismo"(7). No conviene ser deudor con uno mismo, pues la deuda desacredita y nadie quiere vivir descapitalizado moralmente.

Elena de White afirma: "En el hogar y en la escuela, por el precepto y el ejemplo, se debe enseñar a los niños y a los jóvenes a ser veraces, abnegados y laboriosos"(8). Estas líneas son igualmente válidas para adultos formadores, como para jóvenes que están abonando a su carácter lo que en algún tiempo les tocará ofrecer a la siguiente generación.


Referencias:

(1) https://dle.rae.es/congruencia

(2) Santiago 1:8 RVR1960

(3) Hebreos 13:8 RVR1960

(4) Salmos 33:11 RVR1960

(5) "Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes."

(6) Juan 13:4,5 RVR1960

(7) Cury, Augusto; El maestro de maestros, p. 80.

(8) https://m.egwwritings.org/search?lang=es&query=precepto+y+ejemplo&suggestion=0