La expresión latina Primum non nocere, que se traduce al español como “lo primero es no hacer daño”, alude a una frase histórica que podría resumir la esencia de la labor médica. La historia de la medicina, demuestra que las sociedades han ido cambiando la manera de tratar las enfermedades desde tiempos antiguos; sin embargo, la profesión de médico ha evolucionado y perdurado. Ser médico es un trabajo noble y con varias aristas, pues desde el Juramento Hipocrático se tiene el propósito de hacer el bien y de preservar la salud de los enfermos.

Los profesionales de la medicina forman una parte importante de la sociedad por la figura que representan en su trabajo, la cual involucra promover, mantener y recuperar la salud de las personas, a través de sus competencias. Para muchos, la medicina es un arte y una ciencia, ya que se tiene que reunir información de diversas fuentes como el paciente, los estudios de laboratorio y/o estudios de radiología, para poder hacer un juicio. Este juicio que emite el médico, tiene el propósito de curar al paciente y, por otro lado, el paciente deposita toda su confianza en el médico. Debido a esto, la generación de confianza entre el paciente y el médico, es esencial.

La responsabilidad médica de velar por la salud de otro ser humano es algo muy delicado, no se puede tomar a la ligera. La promoción de la salud y la comprensión en el cuidado del paciente, lleva al médico a estar siempre al pendiente y acompañar a la gente en diferentes etapas de su vida. La mayoría de las veces se cree que el único objetivo del médico es curar a las personas y, aunque este será siempre el objetivo principal, muchas veces involucra también un acompañamiento moral/espiritual para ayudar a mantener la tranquilidad del paciente (según el proceso que esté pasando), de su familia e incluso de la sociedad.

Hay varias características que son necesarias en los profesionales de la medicina, pero una de las más importantes es la ética. Ésta, permite establecer un máximo de comportamiento en el que se reúnen ciertos principios que protegen al médico y al paciente sobre la relación que deben tener. El médico debe considerar que su actitud debe buscar el bien de manera justa, ser imparcial ante el trato de sus pacientes y respetar sus decisiones, cuando no estén de acuerdo con las propuestas de tratamiento o diagnóstico. La ética inspira a tener consideración, compasión y ser benevolente con los pacientes. Por otro lado, sobrellevar el desafío de ser justos y honestos en la práctica diaria, es otro de los pilares de esta profesión.

Con el paso del tiempo, la medicina ha cambiado y ahora el médico no solamente tiene la responsabilidad sobre el acompañamiento y curación de los enfermos, sino que también trabaja en la prevención de diversas enfermedades que atacan a la sociedad. Hoy, 23 de octubre, se celebra el Día del Médico en México y, como profesionales de esta área, debemos recordar siempre cumplir nuestra labor con sencillez y espíritu de servicio, así como poner el ejemplo cuando se trata de cuidar nuestra salud.