La cuarta revolución industrial y la pandemia por el COVID-19

Investigación, ciencia, tecnología, innovación... palabras que definen la sociedad en la que vivimos hoy y que están enlazadas a lo que los economistas han llamado la cuarta revolución industrial (4RI).

Las revoluciones industriales previas se caracterizaron por la adopción de nuevas tecnologías que lograron ofrecer ventajas competitivas a regiones o países enteros, reduciendo costos o tiempos, aumentando la productividad o dando mejor inteligencia en la toma de decisiones. La 4RI ha dado grandes ventajas para quienes han estado preparados y han sabido aprovechar su potencial pero, al mismo tiempo, provocó que muchos de los trabajos operativos, repetitivos y mecánicos estén destinados a ser reemplazados por máquinas.

Estas invenciones que están de moda, pero que no surgieron hoy sino que son producto de años de investigación científica - la inteligencia artificial, la mecatrónica, el internet de las cosas, la impresión 3D, la nanotecnología y la biotecnología, por mencionar algunas -, son la punta de lanza y carta de presentación de la 4RI.

Esta revolución, que para algunos como Miller (2020) tienen en la pandemia del Covid-19 que hoy nos preocupa y ocupa, un laboratorio o caso de estudio, está marcada por la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas, y es evidente que está cambiando el mundo tal como lo conocemos.

La 4RI ha permitido construir espacios de trabajo digitales que, en estos tiempos, han representado la salvación de empresas y comercios (teletrabajo), y sí, de instituciones educativas también (educación virtual). Sin embargo, algunos expertos como Perasso (2016), afirman que el proceso de transformación sólo beneficiará a quienes sean capaces de innovar y adaptarse.

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Goldstein (2020) señala que la pandemia de Covid-19 ha empujado a la industria médica a acoplarse a la velocidad, alcance e impacto de la 4t RI. Se está utilizando inteligencia artificial para diagnósticos acelerados, los datos se recopilan con tecnologías móviles, se realiza seguimiento de contactos entre infectados o se emplean cámaras con reconocimiento facial para asegurarse que la sana distancia en espacios públicos se cumpla. También se están ofreciendo tratamientos médicos remotos para no saturar los hospitales (telemedicina).

La emergencia de salud que estamos viviendo ha mostrando la ubicuidad de la 4RI en nuestro diario vivir. Seguramente ayudará esta crisis y la búsqueda de una mejor vida para todos. Pero también pone al descubierto sus problemas, que no desaparecerán fácilmente y, más bien, es probable que se agudicen con el paso de los meses y los años.

La realidad es hostil a la vocación científica, pero nadie debería renunciar a sus sueños. El futuro es complicado y, para convertirse en un investigador de nivel, hay que hacer un largo recorrido. Por otro lado, también hay ideas innovadoras que surgen por todas partes, aún en donde menos pensamos. Hay que tener la mirada en las estrellas y los pies en la tierra.


Referencias:

Goldstein, J. et al. (2020). "Using the Fourth Industrial Revolution to fight COVID-19 around the world". brookings.edu.

Miller, P. (2020). "COVID-19 fast-tracking the Fourth Industrial Revolution". Cipla.

Perasso, Valeria (2016). "Qué es la cuarta revolución industrial (y por qué debería preocuparnos)". BBC Mundo.