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Graduación UM 2026 deja testimonios de fe, superación y propósito

Egresados de distintos países y contextos compartieron historias de esfuerzo, migración y llamado misionero durante las ceremonias de graduación de la Universidad de Montemorelos.

Miguel Poot, egresado de Teología. Fotografía por: Universidad de Montemorelos.
Miguel Poot, egresado de Teología. Fotografía por: Universidad de Montemorelos.

Las ceremonias de graduación 2026 de la Universidad de Montemorelos (UM), estuvieron acompañadas por la gratitud a Dios a través de testimonios de egresados que compartieron experiencias de esfuerzo, fe y superación vividas durante su formación universitaria. Las historias presentadas durante el fin de semana del 15 al 17 de mayo reflejaron procesos similares a los que atravesaron muchos integrantes de esta generación.

Una de esas historias fue la de Alicia Jiménez, egresada de Psicología Educativa y originaria de una comunidad tsotsil de San Juan Chamula, Chiapas. Alicia llegó a la UM en 2019 enfrentando barreras culturales, económicas y familiares. Hija menor de una familia adventista, decidió salir de casa a los 23 años aun cuando su padre consideraba que las mujeres debían casarse y no estudiar una carrera profesional.

Su llegada a Montemorelos representó un cambio radical. Apenas hablaba español, nunca había utilizado una computadora y enfrentó dificultades de adaptación. “Pensé que me había equivocado, que no era para mí estudiar”, recuerda. Sin embargo, continuó adelante mientras aprendía desde cero a utilizar plataformas digitales durante la pandemia y sostenía sus estudios mediante el colportaje en distintos estados del país.

En la generación de graduandos 2026 fueron entregados cerca de 500 títulos de pregrado y posgrado. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Christopher Castellanos
En la generación de graduandos 2026 fueron entregados cerca de 500 títulos de pregrado y posgrado. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Christopher Castellanos

“En mi comunidad soy la primera mujer que sale a estudiar una carrera”, compartió Alicia, quien explicó que su deseo es ayudar a niños y mujeres de su comunidad a reconocer y expresar sus emociones. Después de años de esfuerzo y apoyo recibido por personas y fundaciones, logró participar en las ceremonias de graduación acompañada por sus padres, quienes viajaron por primera vez en avión para verla concluir sus estudios.

Otra de las historias que marcó el fin de semana fue la de Félix Villalba, egresado de Teología en modalidad virtual y originario de Colombia. Félix nació prematuramente y perdió la vista debido a un desprendimiento de retina en ambos ojos, condición que durante años lo llevó a cuestionarse si podría cumplir su llamado al ministerio pastoral.

“En 2015 recibí un llamado de Dios para estudiar teología. Sin embargo, surgía la pregunta: ¿puede un pastor ciego ser pastor? Era una duda que hoy Dios ha resuelto”.

La Mtra. Lorena Neria, directora de UM Virtual, relató que Félix contactó a la universidad hace aproximadamente siete años para preguntar si podría estudiar utilizando herramientas tecnológicas adaptadas para personas con discapacidad visual. Aunque inicialmente existían dudas sobre las exigencias académicas del programa, comenzó tomando una materia y posteriormente avanzó hasta completar toda la licenciatura.

“Él maneja la tecnología increíblemente. Nada se le atoró, nada lo desanima. Tiene un espíritu emprendedor y valiente increíble”.

Gracias al programa Acude, iniciativa de apoyo para estudiantes con discapacidad impulsada por UM Virtual, Félix pudo continuar sus estudios y desarrollar experiencia ministerial en colaboración con su iglesia local. Durante las ceremonias de graduación recibió materiales elaborados especialmente en braille como parte de su reconocimiento académico.

Félix Villalba, egresado de Teología en modalidad virtual. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Yarumy Velasco.
Félix Villalba, egresado de Teología en modalidad virtual. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Yarumy Velasco.

“También agradezco a la modalidad virtual, que vio más allá de los límites y creyó en el potencial de este servidor”, expresó Félix al agradecer a docentes, pastores y familiares.

La ceremonia también dio espacio al testimonio de José D. Gómez, egresado de Medicina y originario de Venezuela, quien llegó a México en 2019 con apenas 100 dólares y sin haber logrado obtener una visa de estudiante.

“Quiero compartir mi historia para recordar que los milagros sí existen; solo tienes que dar un salto por fe”, dijo al iniciar su participación.

José narró cómo cruzó la frontera hacia Colombia, viajó a Ciudad de México, enfrentó dificultades migratorias y posteriormente llegó a Tamaulipas para intentar cumplir su sueño de estudiar Medicina. Durante su formación enfrentó problemas económicos constantes, dificultades para cubrir colegiaturas y retos relacionados con vivienda y regularización migratoria.

Gracias al apoyo de familias, docentes, pastores y amigos, logró permanecer en la universidad y concluir la carrera. “Si quieres ver un milagro, tienes que saltar confiando en que Dios no te dejará caer”.

Otro de los testimonios compartidos fue el de Miguel Poot, egresado de Teología, quien relató cómo, después de trabajar nueve años en el Hospital La Carlota, él y su esposa decidieron responder nuevamente al llamado al ministerio.

“Cuando Dios llama, también sostiene”, expresó al recordar las pruebas económicas, familiares y emocionales que atravesaron durante su preparación académica.

Miguel recordó momentos particularmente difíciles, como la pérdida de un bebé, problemas de salud de su hija y periodos de escasez económica. Sin embargo, afirmó que cada experiencia fortaleció su fe y la de su familia. “Si hoy estamos aquí no es porque fuimos los más fuertes, sino porque Dios fue fiel”.

Las historias de los graduados encontraron eco en los mensajes espirituales compartidos durante las ceremonias del sábado. El pastor Carlos Mora, docente de la Facultad de Teología y orador invitado para los cultos de adoración, recordó a los egresados que el propósito de la educación va más allá del éxito profesional.

“La profesión paga cuentas, pero la misión cambia eternidades”, expresó al invitar a los jóvenes a convertirse en “luz para Cristo” en cualquier lugar donde sirvan. Más adelante, utilizando la historia bíblica de Moisés, añadió: “Es mejor caminar con Dios en el desierto que vivir sin Dios en el palacio”.

Ptr. Carlos Mora, docente de la Facultad de Teología, fue el orador invitado para los cultos de adoración. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Elias Lemus.
Ptr. Carlos Mora, docente de la Facultad de Teología, fue el orador invitado para los cultos de adoración. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Elias Lemus.

El domingo, durante el acto de colación de grados, el Dr. Ismael Castillo ofreció un discurso basado en 1 Tesalonicenses 5:23, enfatizó que la educación debe contemplar el desarrollo integral del ser humano: espíritu, mente y cuerpo.

“La educación más elevada es aquella que conecta al ser humano con Dios”, afirmó, destacando que la formación universitaria debe incluir no solo capacidades profesionales y cognitivas, sino también el desarrollo espiritual y el sentido de propósito.

Durante la ceremonia, la Dra. Judith Ayala, Vicerrectora Académica, informó que en esta generación se entregarán 498 títulos universitarios. En la reciente ceremonia participaron 328 graduandos, entre ellos estudiantes de licenciatura, posgrado, Técnico Superior Universitario y programas virtuales, además de egresados de centros de asesoría internacional en Angola, Venezuela y Rumania.

“Cada uno de ellos representa mucho más que una cifra. Son vidas formadas con conocimiento, carácter y propósito, llamadas a servir, liderar y transformar la sociedad”, expresó Ayala.

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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