Fe vs ciencia
Zuleika aceptó el desafío de compartir la verdad bíblica a un científico de la NASA y ahora él es un fiel creyente del diseño inteligente y miembro de la Iglesia Adventista.
“Señor, ayúdame a encontrar a una persona que quiera conocer de ti”, esta era la oración de Zuleika Ramos, una joven de apenas 18 años que había viajado a Houston, Texas, Estados Unidos, para trabajar como obrera bíblica en una iglesia local por un año.
En su deseo de servir como misionera por un año antes de iniciar su preparación profesional, Zuleika, originaria de Jalisco, México, llegó a la iglesia Houston Spanish Northwest en septiembre de 2018 y la principal actividad que le fue asignada fue la de dar estudios bíblicos a las personas interesadas que llegaran a la iglesia.
Cerca de una semana después de haber llegado, mientras disfrutaba del culto de sábado, se encontró conversando con Erick, un joven que sin ella saberlo era una visita que además estaba interesado en recibir estudios bíblicos. “¡Era justo lo que le había pedido a Dios, pero por estar tan distraída no lo había visto”.
Poco después de conocer su interés, descubrió que Erick era un ingeniero eléctrico que trabajaba desarrollando naves en el Centro Espacial Johnson en Houston, uno de los más importantes de la NASA, lo que desde un principio alertó a Zuleika por el desafío que representaría presentar la verdad bíblica a un científico al que le parecía imposible concebir la idea de la creación del mundo en siete días literales.
“Simplemente no puede ser verdad, la teoría de la evolución tiene muchas más bases científicas”, alegaba Erick durante su primer estudio bíblico al que se unió su hermano Juan Carlos, también científico de la NASA.
“Él realmente tenía una experiencia muy cercana con el universo, y eso hacía que tuviera muchas dudas, pero ahora, cuando estudiábamos algo relacionado con lo infinito, se daba cuenta que era algo que no pudo salir de la nada, que había una mente creadora detrás de todo, pues veía un diseño inteligente. Para mí el explicar verdades bíblicas a personas que tienen una mente científica resultaba algo desafiante, pero en cada pregunta que ellos realizaban, Dios me iluminaba con pasajes bíblicos”, recuerda Zuleika.
Luego de un año de estudios, en octubre de 2019 Erick decidió aceptar a Dios en su corazón y entregarle su vida a través del bautismo. “Sí, continuó teniendo dudas, pero ahora sabía que no era necesario que lo supiera todo, o que quizás aquí en la tierra no encontraría respuestas a todas sus preguntas, y que en eso consiste la fe”.
Al finalizar su periodo de servicio en Houston, como resultado de su trabajo dando los estudios bíblicos, además de Erick, otras siete personas decidieron bautizarse.
Actualmente, Zuleika cursa su último año de la Licenciatura en Educación Primaria en la Universidad de Montemorelos.






