Estudiante de Psicología de la Universidad de Montemorelos realiza intercambio académico en Perú
La experiencia en la Universidad Peruana Unión integró formación en psicología, servicio comunitario, misión y aprendizaje intercultural.
Visitar hogares de Lima y acercarse a las necesidades de salud mental de sus habitantes permitió a Hannia Miguel comprender que el ejercicio de la psicología está profundamente relacionado con el contexto social y cultural de cada persona.
La estudiante de Psicología Clínica de la Universidad de Montemorelos (UM) realizó durante el primer semestre de 2026 un intercambio académico en la Universidad Peruana Unión (UPeU), en Perú. Durante su estancia cursó materias correspondientes al sexto semestre, participó en actividades comunitarias y misioneras y convivió con estudiantes y docentes de diferentes países.
La experiencia fue posible mediante el convenio de colaboración que ambas universidades mantienen desde agosto de 2023. A través de este acuerdo, seis estudiantes de Psicología de la UM han cursado un semestre en la institución peruana durante los últimos tres años.
La psicología en el contexto de otra cultura
Una de las experiencias más significativas para Hannia ocurrió en la materia de Psicología Comunitaria. Como parte del curso, participó en visitas domiciliarias en distintas zonas de Lima para conocer las condiciones de las familias y recopilar información relacionada con su bienestar y salud mental.
Según explicó, estas actividades se desarrollaron en vinculación con el programa Contigo, una iniciativa del Estado peruano con la que colabora la UPeU. El trabajo le permitió observar directamente cómo las condiciones sociales, familiares y culturales influyen en las necesidades psicológicas de una comunidad.
“Estar en Perú me permitió ver cómo la psicología tiene un alto impacto en diferentes partes del mundo. También me ayudó a entender cómo la cultura influye en las personas y en las decisiones que toman de acuerdo con su contexto social”.
La metodología académica de la universidad anfitriona también representó un aprendizaje para ella. Durante el semestre participó constantemente en actividades prácticas y elaboró portafolios en los que documentó los ejercicios, intervenciones y aprendizajes desarrollados en cada materia.
El Dr. Marcelo Moroni, director de la Facultad de Psicología de la UM (FAPSI), explicó que conocer la manera en que la disciplina responde a las necesidades de otra sociedad fortalece la preparación de los futuros profesionales.
“El estudiante puede observar, en el contexto de una cultura distinta, cómo se abordan diferentes situaciones problemáticas. Esta experiencia transcultural fortalece competencias como la adaptación, la empatía y la comunicación, que serán necesarias cuando se incorpore al campo laboral”.
Además, el intercambio permite que los estudiantes conozcan otras formas de enseñanza y comparen sus experiencias académicas. Para el director, esta mirada les ayuda a identificar tanto oportunidades de crecimiento como fortalezas de la formación que reciben en la UM.
Conocimientos puestos al servicio de otros
Fuera de las clases, Hannia se incorporó a Facultades en Misión, una iniciativa de la UPeU en la que los estudiantes utilizan los conocimientos de sus carreras para atender diversas necesidades de la comunidad. Cada sábado por la tarde participaba en salidas a diferentes lugares, donde desarrollaba actividades misioneras apoyada en herramientas de la psicología.
También observó cómo la universidad peruana vincula sus programas académicos con proyectos de servicio. Algunas de estas actividades, explicó, forman parte de las prácticas preprofesionales que realizan los estudiantes de los últimos años.
“Todas las habilidades que aprendían en el salón se llevaban a la práctica. La universidad involucraba mucho la formación profesional con la misión”.
La convivencia cotidiana también implicó adaptarse a nuevas costumbres, alimentos y maneras de comprender la sociedad peruana. Hannia fue la única estudiante de la UM que realizó el intercambio en la UPeU durante ese semestre, por lo que tuvo que desarrollar mayor autonomía y aprender a desenvolverse en un entorno diferente.
Para el Dr. Josué Mayo, jefe de Vinculación de la FAPSI, esta clase de movilidad contribuye a una formación que va más allá del aprendizaje académico.
“La convivencia en un contexto internacional impulsa el desarrollo de valores y competencias como la disciplina, la responsabilidad, la autonomía, la adaptación, la empatía, la comunicación, el trabajo en equipo y el liderazgo”, afirmó. “Es una experiencia formativa de alto impacto que contribuye a preparar psicólogos más humanos, sensibles ante la diversidad y capaces de responder a las necesidades de una sociedad globalizada”.
Una colaboración que también incluye a los docentes
El convenio entre ambas instituciones contempla la movilidad de estudiantes y docentes. Durante dos años consecutivos, profesores de la FAPSI han realizado estancias en los campus que la UPeU tiene en Juliaca y Tarapoto.
Estas experiencias fortalecen la colaboración académica entre las dos universidades adventistas y contribuyen a los procesos de internacionalización de sus programas. Asimismo, responden a criterios de calidad considerados por el Comité de Acreditación del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología (CA-CNEIP).
La FAPSI prevé mantener activo el convenio y continuar promoviendo la participación de alumnos de sexto semestre, debido a que las materias que cursan en esa etapa tienen correspondencia con las ofrecidas por la universidad peruana.
Ahora, como estudiante de séptimo semestre, Hannia reconoce que la experiencia amplió su manera de comprender la profesión y las posibilidades de servicio que esta ofrece.
“Ir a Perú me permitió expandir mi mundo y mi mente para entender que no hay límites para prepararse y servir con amor. Salir de las cuatro paredes del salón nos permite vivir otras experiencias y aprender de personas que se han preparado en diferentes lugares”.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






