Imagen de: https://cutt.ly/lxYE7J9

para concientizar a la población y lecciones aprendidas de la enfermedad

A mediados del siglo XIX, la tuberculosis (TB) era una de las principales causas de muerte en el mundo; se estima que 1 de cada 7 muertes eran causadas por esta enfermedad. Después de muchos nombres recibidos y de muchas muertes causadas, finalmente el 24 de marzo de 1882, Robert Koch descubrió que la “causa” de la enfermedad era una bacteria llamada Mycobacterium Tuberculosis. Al conocer qué la originaba, se pudo actuar de forma específica y se crearon vacunas y antibióticos para combatir a esta bacteria. Hoy en día, a pesar de saber la causa de la enfermedad y los factores de riesgo, la tuberculosis sigue presente en nuestro mundo, pero en cifras muy distintas a las de esa época.

Esta es una enfermedad en la cual se afectan principalmente los pulmones, pero también otros órganos del cuerpo pueden verse afectados. La bacteria causante de la tuberculosis se transmite por vía aérea, cuando una persona tiene la enfermedad activa; por lo que es necesario tener adecuadas medidas de precaución al tener contacto con ella, para evitar contagiarnos.

En el mundo existen muchas personas que tienen la enfermedad latente (se estima que ⅓ de la población mundial), es decir, que han sido contagiados con la bacteria que causa la tuberculosis, pero su cuerpo ha logrado controlar la infección y no presentan la forma activa de la enfermedad ni pueden transmitir la bacteria; sin embargo, cuando presentan alguna condición que debilita su sistema inmune pueden verse afectados al desarrollar la forma activa. El sistema inmune se ve comprometido en enfermedades como la diabetes mellitus, VIH, o en personas que presentan algún grado de desnutrición o que fuman.

Con el sistema inmune en un estado adecuado sólo un 10% de las personas infectadas desarrolla la enfermedad activa, pero cuando el sistema inmune está inmunocomprometido esta cifra aumenta drásticamente. La forma activa puede presentar síntomas como tos, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso, entre otros; no obstante, muchas veces los síntomas son leves por un tiempo prolongado y pueden pasar desapercibidos, lo que puede ocasionar que la persona contagie a otros.

Aproximadamente, el 66% de las personas mueren si presentan la forma activa de la enfermedad y no reciben tratamiento médico. El tratamiento farmacológico consiste en 4 fármacos antibióticos que se toman en un período entre 6 y 9 meses bajo supervisión del personal de salud. Con este tratamiento, se ha salvado la vida de millones de personas al grado que actualmente la mortalidad por TB representa solamente el 2% del total de muertes en el mundo.

Hoy en día, la lucha contra la tuberculosis sigue. En México y en otros países, se pone la vacuna BCG al nacer, como una medida de prevención ante esta enfermedad. Por otro lado, la lucha contra la resistencia a los antibióticos está en un punto crítico. Cuando las personas consumen un exceso de antibióticos o no siguen los esquemas que los médicos les otorgan, pueden desarrollar resistencia a los antibióticos y al presentar tuberculosis en forma activa el tratamiento establecido no les funciona, causando que las opciones farmacológicas se vean reducidas.

Mapa del porcentaje del total de muertes por tuberculosis en ambos sexos, todas las edades.

En las últimas tres décadas, podemos ver cómo se ha reducido poco a poco (Mapas de 1990 y 2019) esta enfermedad, y podemos aprender algunas lecciones relevantes:

- La lucha contra la tuberculosis a nivel mundial sigue vigente. Aunque sea mayor en algunos países, el riesgo sigue presente en todo el mundo.

- La disminución de la mortalidad por TB en el siglo XX y XXI ha sido gracias a un esfuerzo colaborativo entre múltiples instituciones y al avance de la medicina moderna.

- La prevención de la TB es posible por medio de la vacunación y las medidas de protección adecuadas y es la mejor manera de erradicar la enfermedad.

- El tratamiento adecuado está presente en México, pero aún tenemos mucho que hacer para que los pacientes lleguen en una etapa temprana de la enfermedad.

- Proteger nuestro sistema inmune por medio de un estilo de vida saludable puede ser la diferencia entre desarrollar la TB en su forma activa o mantenerla latente.

La lucha contra la tuberculosis seguirá hasta que la podamos ver erradicada y, en ese entonces, celebraremos el día de la tuberculosis. Pero, mientras eso ocurre, no podemos celebrarlo, ya que aún hay personas en nuestro mundo que la padecen y que mueren a causa de ésta. Lo que podemos hacer en este día es crear conciencia y estar informados, para que cuando nosotros o algún familiar presente algún síntoma pueda acudir a recibir atención médica de inmediato y podamos evitar una muerte más a causa de esta enfermedad.



*Fuentes consultadas:

https://www.who.int/features/qa/08/es/

https://www.cdc.gov/tb/esp/topic/basics/default.htm

https://vizhub.healthdata.org/gbd-compare/