Día Internacional de la Música y el origen divino de un lenguaje universal
La Biblia enseña que antes que el ser humano cantara, el cielo ya lo hacía, y revela en la música un don de Dios para expresar gozo, esperanza, paz y adoración.
Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional de la Música. La iniciativa fue impulsada por el Consejo Internacional de la Música (IMC) y se celebró por primera vez en 1975, bajo el liderazgo del reconocido violinista Yehudi Menuhin, entonces presidente del organismo.
Desde sus comienzos, la intención fue mucho más profunda que simplemente dedicar un día a escuchar buena música. Se buscaba promover la música en todos los sectores de la sociedad, favorecer el intercambio entre culturas y fortalecer los ideales de paz y amistad entre los pueblos.
Son ideales extraordinarios. Pero, desde una perspectiva bíblica, podríamos decir que son mucho más antiguos que el propio Día Internacional de la Música. En realidad, nos conducen hasta el Autor mismo de ese maravilloso fenómeno que llamamos música: Dios.
La Biblia presenta una imagen sorprendente… ¡Dios canta!
Sofonías 3:17 describe a Dios regocijándose por su pueblo con cánticos. La música, entonces, no aparece solamente como una creación humana para expresar nuestros sentimientos hacia Dios; de alguna manera, forma parte también de la expresión del gozo de Dios hacia sus criaturas.
Más aún, la música bíblica es anterior a la existencia humana. Cuando Dios interroga a Job acerca de la creación del mundo, recuerda aquel momento en que «alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios» (Job 38:7).
La humanidad todavía no estaba allí para contemplarlo. Los testigos eran los seres celestiales. La creación de la tierra aparece así acompañada por una extraordinaria celebración celestial. Antes de que el ser humano cantara, el cielo ya cantaba.
Siglos después encontramos otra escena extraordinaria. Cuando Cristo nace en Belén, el cielo vuelve a acercarse musicalmente a la tierra. Los ángeles anuncian el nacimiento de Jesús y alaban a Dios (Lucas 2:13-14). Podríamos decir que, aquella noche, la música se convirtió en un medio de intercambio entre la cultura celestial y la cultura humana.
¿Y cuál era el mensaje que traía aquel canto? Gloria a Dios y paz en la tierra. Precisamente algunos de los ideales que hoy relacionamos con el Día Internacional de la Música: encuentro, paz y buena voluntad.
Elena G. de White escribió: «La música es de origen divino. Hay un gran poder en ella». Si su origen es divino, entonces la música puede ser mucho más que entretenimiento. Puede convertirse en un lenguaje mediante el cual comunicamos aquello que muchas veces las palabras no alcanzan a expresar. Transmite ideas, sí, pero también emociones, anhelos, esperanza, gratitud y los sentimientos más profundos del alma.
Resulta significativo que la Biblia también relacione las grandes acciones de Dios con expresiones musicales: «Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta» (Salmo 47:5). Y Elena G. de White, al describir la segunda venida de Cristo y la resurrección, presenta nuevamente la música acompañando la intervención divina: mientras Cristo se aproxima, se escucha música, se abren las tumbas y los muertos resucitan.
.De la creación a Belén, y de Belén a la esperanza de la segunda venida, encontramos a Dios como el Autor de la música, participa de ella y permite que sus criaturas respondan en ese mismo lenguaje.
Quizá por eso la música logra unir a personas que no hablan el mismo idioma. Antes de ser un lenguaje de las naciones, la música fue un lenguaje del cielo. Y Dios nos ha dado el privilegio de aprenderlo y responderle con él.
Por eso, celebrar el Día Internacional de la Música puede significar algo más que celebrar compositores, intérpretes, estilos o instrumentos. También es una oportunidad para recordar el propósito más elevado de este don que es acercarnos, derribar barreras, transmitir una cultura de paz y permitir que el corazón responda a su Creador.
Para escribir este blog, el autor consultó las siguientes fuentes:
Consejo Internacional de la Música (IMC). “International Music Day.” International Music Council. https://imc-cim.org/international-music-day/
Lopukhin, Aleksandr P., ed. Biblia explicativa: Comentario a Job 38. https://bible.by/lopuhin-bible/18/38/
Santa Biblia. Job 38:7; Salmo 47:5; Sofonías 3:17; Lucas 2:13-14.
White, Elena G. Mensajes selectos. Tomo 3. Asociación Publicadora Interamericana, 2000, 382. https://egwwritings.org/read?panels=p202.2063&index=0
White, Elena G. Early Writings. Descripción de la segunda venida y la resurrección. https://m.egwwritings.org/en/book/39.1748#1748
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






