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Construyendo ambientes laborales saludables

Más allá de la postura: El rol de la movilidad en tu espacio de trabajo.

Foto: Envato Elements
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Hablar sobre las posturas correctas e incorrectas en el ámbito laboral es un tema de discusión entre los profesionales del área de la salud, ingeniería, diseño, entre otros; ya que cada área tiene un punto de vista y enfoques diferentes. Desde el punto de vista de la salud -y como fisioterapeuta- daré mi opinión: ¡No hay posturas correctas! Esto puede sonar algo controversial pero, a continuación, trataré de explicarlo.

Primero que nada, hay que entender que la postura corporal de una persona es el constructo físico, social, biológico, psicológico y mental que se va desarrollando desde el nacimiento del individuo. Según algunas encuestas, el mexicano promedio pasa alrededor de 43 horas a la semana en su área laboral, lo que nos permite concluir que el trabajo es uno de los lugares en donde pasamos más tiempo y realizamos nuestras actividades. Por ende, es el lugar donde la postura que hemos ido desarrollando a lo largo de nuestra vida, será más propensa a tener afectaciones musculares, posturales, nerviosas, psicológicas, etc.

Por lo tanto, el ambiente laboral debe ser propicio para suplir las necesidades del trabajador, ya que -finalmente- somos personas antes que trabajadores, y se debe cumplir con las necesidades laborales, pero principalmente con las biopsicosociales.

Algunas de las características que -de manera general- un ambiente laboral ergonómico en un trabajo “regular” de oficina debería tener, para prevenir problemas de salud relacionados con el trabajo, son las siguientes:

  1. El lugar de trabajo debe ser espacioso, para que el trabajador pueda moverse como mínimo de 3 a 6 m2 por persona, más áreas comunes.
  2. El lugar de trabajo o estudio debe contar con luz artificial, pero de preferencia también luz natural (ya sean ventanas, tragaluces, etc.). El tener ventanas grandes, aparte de ayudar con la iluminación, también deja entrar el aire para una mayor captación de oxígeno del trabajador.
  3. El lugar de trabajo debe contar con los sistemas de climatización, dependiendo del clima o la temperatura del lugar (aires acondicionados, calefacción, entre otros); ya que la temperatura influye en la productividad laboral.
  4. La paleta de colores de los puestos de trabajo debe concordar con la productividad laboral, así como también el uso de ornamentación natural en las oficinas (flores o plantas).
  5. Las oficinas deben contar con sillas y escritorios que tengan características específicas para las necesidades laborales. Las sillas deben contar con respaldos lumbares y cervicales, soporte de antebrazos, deben girar sobre su propio eje, tener rueditas para su fácil desplazamiento y algún sistema de regulación de la altura. En cuanto a los escritorios, es más complicado encontrar ciertas características ergonómicas, ya que para lo que a una persona puede ser ergonómico para la otra no, debido a sus dimensiones corporales, pero de manera general los escritorios deberían -como mínimo- poder ser regulables de altura, ser livianos pero resistentes, tener espacio libre para el movimiento de las piernas y, si es posible, regular lo ancho y largo.
  6. De parte del trabajo, se deberían promover y generar tener espacios físicos y de horario para que los empleados realicen pausas activas de salud. Una pausa activa (PA) son actividades que se realizan dentro de la jornada laboral, generando espacios de descanso para que en un tiempo no mayor a 10 minutos (aproximadamente), se realicen diferentes técnicas de ejercicio y estiramiento, con el objetivo de promover la salud y mejorar las condiciones de trabajo.
Foto: Envato Elements
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Podríamos hablar de más aspectos, dependiendo los diferentes puestos de trabajo que existen en el mercado laboral, ya que cada lugar y puesto de trabajo tiene necesidades ergonómicas diferentes. Pero a modo de conclusión general, ¿existe una postura correcta laboral?

Mi opinión es que como tal no, porque aún la postura más ergonómica posible, si la mantenemos mucho tiempo, puede provocarnos algún malestar o enfermedad. Entonces, lo mejor que podemos hacer para romper ese patrón postural patológico laboral es movernos más, tener pausas activas y ser más activos en general; ya que los seres humanos estamos diseñados y creados para el movimiento en cada aspecto de nuestra vida, incluso en el área laboral.

Si te apasionan estos temas y quieres dedicarte a ayudar a las personas a recobrar su movilidad física y salud, en la Universidad de Montemorelos puedes estudiar la licenciatura en Terapia Física y Rehabilitación. Aquí puedes encontrar más información sobre el plan de estudio y costos.

David Aguilar

Autor
Fisioterapeuta y docente en la carrera de Terapia Física y Rehabilitación en la Universidad de Montemorelos.
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