¿Cómo puedo hacer un presupuesto?
Un presupuesto familiar te ayudará a organizarte mejor y evitar tener problemas financieros, aprende cómo hacerlo en este artículo.
Para que puedas organizarte mejor y evitar tener problemas financieros, una buena opción es realizar un presupuesto familiar (o de vida, en caso de ser soltero) ya que este es un documento en el que se registran las “entradas” (ingresos) y las “salidas” (egresos) que se tienen en casa. Básicamente, sirve para tener un mejor control de tu dinero y hacerlo rendir lo mejor posible. Además, puede servirte para realizar proyecciones sobre tus finanzas y crear un calendario de gastos a pagar cada mes, bimestre o trimestre.
Estas son 3 ventajas de realizar un presupuesto:
- Conoces tu capacidad de ahorro.
- Tienes claro dónde (o en qué) gastas tu dinero.
- Conoces tu ratio (relación entre dos magnitudes) de endeudamiento.
Frente a estas ventajas se sitúa un único y gran problema: llevar un presupuesto requiere de organización, esfuerzo y constancia.
Para comenzar a aplicar el presupuesto en tu rutina diaria necesitas únicamente lápiz y papel, para poder dejar una evidencia de lo que haces con tus ingresos y gastos; también puedes hacer tus notas en una computadora o incluso en tu celular (con una hoja de cálculo o alguna plantilla de internet que se adecue a tus necesidades). Si quieres ir un paso más allá, puedes buscar el método Kakebo (arte japonés de ahorrar dinero).
Es muy importante que partamos de lo que tienes y no de lo que debes, pues de ser así, algunas veces no será sostenible. Con esto en mente, lo mejor es comenzar con los ingresos y anotar su frecuencia, puedes incluir tu sueldo, algún negocio o emprendimiento, inversiones, pensiones, entre otros. De ahí, puedes comenzar a anotar los gastos, algunos fijos y otros variables, los más comunes pueden ser divididos en estas categorías:
- Alimentación
- Cuentas y pagos (servicios de luz, internet, agua, gas, etc.)
- Casa (alquiler o reparaciones)
- Transporte (combustible, camión/taxi, mantenimiento, seguros, etc.)
- Ropa
- Salud e higiene (medicamentos, productos de limpieza y aseo)
- Diversión (gimnasio, libros, suscripciones, etc.)
- Otros gastos (aquí irían los que no encajen en alguna de las categorías anteriores)
Depende de ti como quieras subdividir las categorías, por ejemplo, la de alimentación la puedes subdividir en:
- Alimentación: $2,800 (100%)
- Comida de casa $1,700 (60%)
- Tienditas de la esquina $400 (15%)
- Restaurantes: $700 (25%)
De esta forma, podrías escoger eliminar o suspender alguna categoría que veas que tenga un gasto importante y ahorrar esa cantidad para otra actividad. Muchas veces, no prestamos atención a los gastos pequeños pero, al ser constantes, se llevan parte importante de nuestro dinero, como en el ejemplo anterior que un 15% se va en tienditas y un 25% para restaurantes. Es decir, con un 60% de esta partida vives, al eliminar el 15% de tienditas durante 4 períodos, tendrías casi un 60% extra que te serviría para usarlo en otros gastos de mayor importancia o como ahorro.
Esta no es la única forma de planear un presupuesto, puedes adaptar algunas de las ideas a las necesidades que tengas y te sean más útiles, lo importante es que tengas un registro de lo que tienes y lo que puedes gastar.
Al final, la lista de gastos no debe sobrepasar la de los ingresos y, en caso de hacerlo, deberás tener en cuenta que necesitas recortar algunos gastos o buscar la forma de aumentar los ingresos.
Si quieres comenzar tu presupuesto pero aún tienes dudas, puedes escribirme al correo 1120329@alumno.um.edu.mx, ¡con gusto puedo ayudarte!






