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“A uno de ellos le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada uno según su capacidad (Mateo 25:15, Versión DHH).

El término “capacidad” que refiere el texto bíblico, al iniciar este tema, lo podemos entender como habilidades que tiene un individuo para desempeñar una determinada tarea. Esta idea, en el ámbito de la educación, se refiere a un proceso de incorporación y adquisición de nuevas herramientas para desenvolverse en el mundo.De acuerdo con esto, se puede definir a la educación financiera como “el conjunto de conocimientos, prácticas, hábitos y costumbres que cada individuo posee o desarrolla para administrar, incrementar y proteger su patrimonio en las diferentes etapas de su vida” (Amezcua 2014).

Uno de los retos más importantes que las personas afrontan en este tiempo es el que tiene que ver con cuestiones de carácter financiero. Recientemente, el presidente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) demostró qué tan peligrosa puede resultar la falta de educación financiera, reflejada en la falta de conocimiento y comprensión de los servicios y productos financieros. Esta carencia llevó a muchas personas a cometer grandes errores en asuntos de endeudamiento, uso de tarjetas de crédito e inversiones de riesgo. Estudios recientes revelaron que la deuda promedio de alguien que hizo mal uso de su tarjeta de crédito fue de 140 mil pesos, de ahí que 62% de los clientes nombró dicha causa como su más grande error financiero.

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Sin duda, para algunos el uso de las tarjetas de crédito (TC) ha resultado en una experiencia desagradable y aconsejan a muchos a alejarse o huir de este tipo de servicios; sin embargo, como bien se planteó anteriormente, se trata de educación, de capacitación o sencillamente de estar informados acerca de estos temas. Por lo que a continuación, te compartiré algunas recomendaciones para sacar ventaja en nuestra relación con los bancos, en cuanto al uso de esos servicios, sin costo alguno:

  1. Aprovecha las ofertas para los nuevos clientes de TC. El tipo de promociones hechas a los nuevos clientes son cada vez más frecuentes por los bancos, para alcanzar a mayor cantidad de usuarios.
  2. Ahorra la anualidad o costo de membresía. El pagar a tiempo tu tarjeta tiene muchos beneficios. En algunas de ellas (como la que yo tengo), si pagas a tiempo todos los meses, te regresan su anualidad, eso quiere decir que la tarjeta ¡te sale gratis!
  3. Usa los puntos. En su gran mayoría, las TC recompensan a sus clientes con puntos que le permiten canjear con productos o servicios que incluso te pueden llegar hasta tu propio domicilio.
  4. Obtén financiamiento de 45 días a CERO intereses. Aprovecha para realizar compras en el primer o segundo día después de la fecha de corte de tu TC, así tendrás más tiempo para pagar sin que te carguen intereses.
  5. Obtén financiamiento a meses sin intereses (6, 12 y hasta 18). En ocasiones, los bancos ofrecen estas promociones tanto para gastos educativos como para gastos de viaje, lo cual es una buena alternativa para ayudarnos en nuestra liquidez.
  6. Aprovecha los servicios de los salones VIP en los aeropuertos. Con un determinado nivel de uso o servicio incorporados en la TC, se puede lograr obtener estos servicios que te ofrecen salas de internet, espacios para descansar y degustar alimentos.

Hay otros beneficios que podemos tratar en otra ocasión, sin embargo, debemos tener mucho cuidado y ser cautelosos al hacer uso de estos recursos y no caer en el error de disiparlos. Finalmente, es bueno considerar el consejo del sabio Salomón: “Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio, pero el necio todo lo disipa” (Proverbios 21:20).