8 estrategias para manejar el estrés en la vida universitaria
Identifica los síntomas y encuentra el equilibrio entre estudio y bienestar.
El estrés es una parte común de la vida, especialmente para los jóvenes que -además de enfrentarse a situaciones en casa y su vida personal- enfrentan desafíos y exigencias en la universidad como exámenes, trabajos, presentaciones, etc.
Aunque tener un cierto nivel de estrés puede ser normal y hasta útil, ya que esta reacción natural del cuerpo nos activa y moviliza para responder con eficacia y conseguir nuestras metas y objetivos, un exceso de él puede tener efectos negativos en nuestra salud física y mental y por lo tanto disminuir nuestro rendimiento.
Si quieres saber si sufres de estrés en un grado negativo, te decimos cuáles son algunos de los síntomas más comunes que puedes presentar en distintas áreas.
*Síntomas físicos:
-Fatiga: Sentirse constantemente cansado, incluso después de dormir lo suficiente.
-Cambios en el apetito: Pérdida o aumento del apetito.
-Problemas de sueño: Insomnio o dormir en exceso.
-Dolores físicos: Dolores de cabeza, musculares (espalda, piernas, etc.) o problemas gastrointestinales.
-Bruxismo (tensión de mandíbulas).
-Taquicardia o palpitaciones fuertes.
-Resfríos frecuentes (baja en el sistema inmune).
*Síntomas psicológicos y emocionales:
-Inquietud e hiperactividad.
-Tristeza y/o desgano: baja motivación para cumplir con actividades académicas y extracurriculares.
-Dificultad para concentrarse en las tareas y tomar decisiones.
-Dificultades para pensar (quedarse en blanco).
-Problemas de memoria, olvidos frecuentes.
-Irritabilidad, ansiedad o depresión: experimentar cambios en el estado de ánimo.
-Temor a no poder cumplir con las obligaciones.
-Angustia y/o ganas de llorar frecuente.
*Síntomas conductuales:
-Frecuente tendencia a discutir con los demás.
-Necesidad de estar solo: aislarse y alejarse de amigos y seres queridos.
-Uso de fármacos (automedicados) para estar despierto o dormir.
-Distracciones: preferir otras actividades por sobre el estudio.
-Malas estrategias de afrontamiento: recurrir a hábitos poco saludables, como el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias nocivas para lidiar con el estrés.
-Ausentismo: Dejar de asistir a clases o hacer las actividades acostumbradas.
Si presentas uno o varios de estos síntomas ¡no te preocupes! Estas ocho recomendaciones te ayudarán a manejar el estrés de manera más efectiva:
- Identifica tus fuentes de estrés: El primer paso es identificar las fuentes que lo desencadenan. Puede ser la carga académica, problemas personales o la presión social. Una vez que reconozcas estas fuentes, podrás abordarlas de manera más efectiva.
- Planifica tus deberes académicos y establece metas realistas: Fijar metas realistas y alcanzables puede ayudarte a evitar la sensación de que estás abrumado. Divide tus objetivos en tareas más pequeñas y manejables.
- Practica la gestión del tiempo y establece límites: Organiza tu horario y haz listas de tareas para priorizar lo más importante. También es importante que aprendas a decir “no” para no sobrecargarte con compromisos innecesarios y así puedas dejar tiempo para el autocuidado. Otra cosa esencial es saber cuándo parar; tomar pequeños descansos te permitirá desconectar por un tiempo y te ayudará a retomar el estudio con más energía.
- Elige un lugar adecuado para estudiar. Recostarte en el sofá de tu casa o en un lugar público no sería lo más recomendable si quieres ponerte a estudiar, ya que habrá distracciones. Por lo que es mejor buscar un lugar tranquilo y luminoso que te permita concentrarte en silencio. Es bueno tener a la mano todos los materiales que necesites para tu estudio/tarea y así evites estar levantándote cada vez que requieras algo.
- Ejercicio regular: El ejercicio físico libera endorfinas, que son conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Dedicar tiempo a actividades físicas que disfrutes te ayudará a reducir tus niveles de estrés.
- Alimentación saludable: Tener una dieta equilibrada también impactará positivamente en tu bienestar mental. Evita la comida chatarra y consume alimentos ricos en nutrientes.
- Meditación y reflexión: Dedicar momentos a la oración, el estudio de la Biblia y técnicas de respiración profunda, puede ayudarte a mantener la calma y disminuir el estrés.
- Busca apoyo social: Hablar sobre tus preocupaciones con amigos, familiares o un consejero te proporcionará apoyo emocional y diferentes perspectivas sobre tus problemas.
Como ves, no se trata de dejar de lado tu vida social o pasatiempos favoritos porque sientes que la vida no te da para cumplir con todo, sino que debes aprender a organizar mejor tu tiempo y priorizar para que puedas aprovechar al máximo tanto tu tiempo de estudio o deberes académicos, como tu tiempo de descanso y distracción.
Aunque el estrés es una parte normal de la vida, es importante reconocer los síntomas y saber cómo manejarlo de manera saludable. Al seguir estas recomendaciones y desarrollar estrategias efectivas para reducirlo, podrás vivir una vida más equilibrada y saludable mientras enfrentas los desafíos que la vida te presenta en la universidad y más allá.
Recuerda que el apoyo de amigos, familiares y profesionales de la salud mental también puede ser una parte invaluable de tu camino hacia el manejo del estrés.
*Artículo elaborado con información de:
https://www.bsvalencia.com/es/school-news/consejos-controlar-estres-academico-examenes/
http://gaceta.uabc.mx/node/15378
https://casaup.up.edu.pe/5-tips-para-prevenir-el-estres-academico/






