La pandemia del Covid-19 ha cambiado nuestro estilo de vida, formas de socializar y de trabajar. Sin duda, la humanidad se ha tenido que adaptar a esta ‘nueva normalidad’. Y es que, esta nueva normalidad representa un mundo virtual que está lleno tanto de retos como de oportunidades.

Este es el caso de los clubes y ministerios de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que se han visto obligados a adaptarse a esta modalidad virtual. Pero es justo ahí cuando muchos nos podemos preguntar si en realidad vale la pena participar y formar parte de estos ministerios, ya que todas las actividades se realizan de forma virtual y podría parecer que, con eso, se “pierde” mucho del sentido y la experiencia real de pertenecer a un club.

Por eso, a continuación te compartiré -desde mi experiencia- tres razones por las que SÍ debes inscribirte al club o ministerio que más llame tu atención (y es que en la Universidad de Montemorelos somos afortunados, ya que contamos con una gran variedad):

1. Un medio de convivenciaSabemos que, a causa de la pandemia, muchos jóvenes han quedado aislados de sus familias y amigos. Los clubes y ministerios, a pesar de la modalidad virtual, siguen permitiendo que los jóvenes sigan creando lazos de amistad y que tengan un espacio para conversar y socializar con sus amigos.

2. Fortalece nuestra relación con DiosEl objetivo principal que tienen los clubes y ministerios, es el crecimiento espiritual de los jóvenes, para lograr una relación más cercana con Dios. Y, sin duda, en estos tiempos en que no podemos reunirnos ni asistir a las iglesias, los ministerios son un excelente medio para que los jóvenes sigan conservando y fortaleciendo la relación que tienen con Dios.

3. Un pasatiempo productivoEs muy normal que, en estos tiempos de confinamiento, nos atrape el tiempo de ocio y necesitemos de una actividad productiva en la cual invertir nuestro tiempo. Y es que, tanto los clubes como los ministerios, son una buena forma para que los jóvenes utilicen su tiempo y habilidades en actividades que edifiquen su mente y cuerpo; al mismo tiempo que trabajan en beneficio de otras personas.

Los clubes y ministerios instruyen a los jóvenes a desarrollar sus talentos y habilidades, y utilizarlos en el servicio a los demás y en la adoración a Cristo. Entonces, volviendo a la pregunta inicial, ¿realmente vale la pena participar en los ministerios en estos tiempos virtuales? ¡Claro que sí!, los clubes y ministerios nos ayudan a estar más cerca de Jesús y de los demás, aún a pesar de la distancia física.