Universidad del Mañana fortalece liderazgo estudiantil en la Universidad de Montemorelos
Graduandos asumen cargos directivos y consolidan proyectos trascendentes en el campus.
La tradición de ceder el timón institucional a los estudiantes por unos días se ha consolidado como un laboratorio real de liderazgo. Desde 1997, la llamada Universidad del Mañana se ha convertido en uno de los ejercicios formativos más singulares de la Universidad de Montemorelos, donde los graduandos asumen cargos directivos, académicos y administrativos durante un fin de semana extendido para poner a prueba, en condiciones reales, la filosofía y la preparación recibidas en las aulas.
El rector Dr. Ismael Castillo recuerda que la iniciativa surgió años antes, cuando impulsó un programa similar en la Universidad de Linda Vista (entonces Colegio Linda Vista), bajo el nombre de Colegio del Mañana (1988). “La Universidad del Mañana tiene el propósito de darle a los estudiantes graduandos la oportunidad de asumir el liderazgo de la institución en la que ellos fueron formados, y es una oportunidad en que nos damos cuenta cómo ellos han asimilado la filosofía institucional”. Afirma que, con el paso del tiempo, la actividad evolucionó a una plataforma de aportes académicos y de desarrollo institucional. “He visto cómo ellos se preparan y trabajan en equipo, y lo que más me asombra es que el resto de los estudiantes colaboran con ellos, les hacen caso y la universidad camina”.
Quienes inauguraron esta experiencia recuerdan un escenario mucho más breve y experimental. El C.P Eliceo Soberano, hoy director financiero de la universidad y rector del mañana en 1997, evoca que entonces la actividad duraba apenas un día. “Fue muy poco tiempo, solo un día, de 8:00 a 18:30 horas. Aun así, fue una experiencia que disfrutamos mucho, porque no es lo mismo aprender la teoría en el aula que ponerla en práctica”. Aquella primera generación dejó un legado sencillo pero simbólico. “Nosotros pintamos todos los arbolitos de la universidad, ese fue nuestro proyecto”. A diferencia de las ediciones actuales, no existían ceremonias de entrega de llaves ni proyectos institucionales a largo plazo. Hoy, observa, las propuestas estudiantiles pueden incidir directamente en decisiones administrativas, como el plan de vialidad del campus impulsado por la edición 2026.
Con los años, el impacto se ha reflejado también en las trayectorias profesionales de quienes ocuparon estos cargos. Isaí Ramírez, egresado de Medicina y rector del mañana en 2019, actualmente médico residente en el Instituto Mexicano del Seguro Social en Monterrey, afirma que la experiencia fortaleció competencias clave. “Ejercer como rector implica tomar decisiones, coordinar equipos y representar institucionalmente a otros”. Añade que el liderazgo estratégico, la toma de decisiones bajo presión y la inteligencia emocional adquiridos entonces resultan hoy fundamentales en su práctica médica.
Para Manuel de Jesús Sánchez, egresado de Teología y actual pastor en la Iglesia Adventista del Séptimo Día dentro de la Asociación Regiomontana de la Unión Mexicana del Norte, la experiencia dejó aprendizajes que trascendieron lo académico. “Ser rector del mañana me dio elementos de protección en la responsabilidad”, señalando que incluso influyó en su vida personal al enseñarle a equilibrar liderazgo, relaciones y tiempo.
En el ámbito profesional, el ejercicio también ha abierto puertas y redes de contacto, como lo afirma Claudia Pimentel, quien fue la vicerrectora académica del mañana de la generación 2022, hoy colaboradora en TV Azteca. Claudia considera además, que la experiencia le permitió comprender procesos institucionales que antes desconocía. “No es lo mismo cuando estás ahí”, afirma, recordando que su proyecto de una feria de empleo presencial no pudo concretarse por intentar abarcar demasiado. Su principal aprendizaje fue la necesidad de priorizar y ejecutar con enfoque.
Cada generación de la Universidad del Mañana ha dejado contribuciones específicas en distintos ámbitos de la vida universitaria. Entre ellas se encuentran la recaudación de fondos para que estudiantes de la carrera de Medicina asistieran a congresos académicos, la elaboración de un análisis del Plan de Estudios Diamante con recomendaciones entregadas al Consejo Universitario, la donación de comidas para estudiantes externos y el acondicionamiento de un espacio de convivencia y estudio con mesas, sillas y acceso a electricidad en los jardines de la Vicerrectoría Estudiantil. En el plano simbólico y de identidad institucional, una generación impulsó la construcción del monumento Ad Missionem, una estructura inspirada en las hojas de naranjo y el mensaje de los tres ángeles, acompañada de un jardín hundido y una cartografía del mundo que alude a la misión evangelizadora.
Otros aportes se han enfocado en infraestructura y servicios para la comunidad universitaria. Entre alguno de ellos, la construcción de la Terraza Armonía al pie del Paseo Fundadores, la instalación de bancas en el jardín de la Vicerrectoría Estudiantil, mejoras en el jardín de oración, el poste de las misiones ubicado entre la Plaza 5 de Mayo y la Biblioteca, la rotonda contigua a la Biblioteca, bebederos en la Vicerrectoría Estudiantil y en el Gimnasio, botes de basura en la Plaza 5 de Mayo, campañas de plantación de árboles, becas para estudiantes, proyectos relacionados con instalaciones deportivas y la creación de la primera cápsula del tiempo en la Vicerrectoría Estudiantil. En los últimos cinco años, estas iniciativas han sido desarrolladas de manera conjunta por la Universidad del Mañana, la Federación Estudiantil y el equipo de Graduandos de la Universidad de Montemorelos, consolidando una dinámica de trabajo orientada a dejar mejoras permanentes en el campus.
Por su parte, la edición 2026 se presenta como una síntesis de esa evolución histórica. Jonathan Hurtado, estudiante de Medicina y rector del mañana de esta generación, explica que el lema “Forjados por Él” gira en torno al simbolismo del fuego y su relación con la vida espiritual. Las actividades incluyeron torneos deportivos, una carrera neón, ceremonias espirituales y la asunción formal de cargos académicos y administrativos. El proyecto central apunta a reorganizar la vialidad del campus con espacios definidos para peatones, ciclistas y automóviles, además de infraestructura protegida para estacionamientos de bicicletas. Esta propuesta forma parte del Plan Maestro de Desarrollo Urbano de la Universidad, concebido para ejecutarse por etapas hasta el año 2040, por lo que la iniciativa estudiantil representa un componente específico dentro de esa proyección institucional de largo plazo. “El beneficio de estos proyectos ya no los voy a disfrutar yo, pero le van a tocar a los estudiantes que vienen detrás de nosotros”, señala, enfatizando el carácter generacional de la iniciativa.
A casi tres décadas de su implementación, la Universidad del Mañana ha pasado de ser una experiencia piloto de un día a un ejercicio institucional complejo que combina formación, liderazgo y legado tangible. Más que una simulación, se ha consolidado como un puente entre la vida estudiantil y la responsabilidad profesional, donde cada generación no solo ensaya el futuro, sino que deja señales concretas de cómo imagina la universidad que vendrá.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






