Revirtiendo estilos de vida en las comunidades
Alumnos de la carrera de Enfermería se integraron a una comunidad para conocer de cerca sus problemas de salud y dar soluciones a largo plazo.
“Antes me despertaba con un dolor de cabeza tan fuerte que solo podía aliviarlo vomitando”, esa era la realidad de Doña María, a quien llamaremos así en esta historia; eso, sumado a su notable sobrepeso evidenciaban un cuadro de salud que debía ser atendido inmediatamente, a lo que María se negaba. Finalmente, tras una evaluación realizada por los estudiantes de enfermería de la Universidad de Montemorelos, se descubrió que su presión arterial estaba peligrosamente alta, entre otros detalles; entonces doña María entendió que luchaba contra algo que desconocía.
En el corazón de Linares, Nuevo León, la comunidad de la colonia Estrella enfrenta desafíos diarios que van más allá de lo evidente a simple vista. Con solo un médico que visita ocasionalmente, una falta de acceso a la atención médica adecuada, y nula educación en salud, casi el cien por ciento de sus habitantes luchan contra enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, sin los conocimientos ni los recursos necesarios para hacer frente a estas condiciones.
Esto descubrieron un grupo de alumnos de la carrera de Enfermería luego de realizar un diagnóstico comunitario. Bajo la dirección de la Dra. Danitza Casildo, docente de la materia Comunitaria, los estudiantes se internaron en la comunidad durante tres semanas y se embarcaron en un proyecto que no solo les permitió aplicar sus habilidades clínicas, sino que también les enseñó la importancia del servicio comunitario y la promoción de la salud.
El testimonio de Doña María, quien sufría de dolores de cabeza insoportables debido a una presión arterial descontrolada, es solo una de las muchas historias de transformación que surgieron durante la visita de los estudiantes. “Gracias a la dedicación, el cuidado y la atención personalizada de los estudiantes, Doña María finalmente recibió el tratamiento adecuado y aprendió la importancia de cuidar su salud de manera integral. En solo una semana su presión arterial pasó de 150/90 a 122/80 y su glucosa de 242 a 195”, comenta la enfermera Casildo, quien como docente titular orientó a los alumnos a cada paso y se aseguró de que las recomendaciones para tratamientos médicos fueran supervisados y aprobados por personal médico.
“Gracias a estos jóvenes que llegaron a nuestra comunidad, finalmente entendí lo que estaba pasando en mi cuerpo y ahora sé cómo mejorar”, comenta agradecida doña María.
Pero la ayuda no se limitó a la atención médica; también se extendió a la educación y la promoción de la salud en la comunidad. Desde talleres sobre hábitos saludables hasta sesiones de educación en primeros auxilios, los residentes de esta colonia recibieron herramientas valiosas para mejorar su calidad de vida y prevenir enfermedades en el futuro.
La experiencia en la colonia Estrella no solo permitió a los estudiantes desarrollar habilidades clínicas y de comunicación, comenta la doctora Casildo, sino que también los inspiró a continuar sirviendo a las comunidades necesitadas en el futuro. La posibilidad de trabajar en un entorno fuera del hospital tradicional les brindó una visión más amplia de las necesidades de salud de la comunidad y les enseñó la importancia del trabajo en equipo y la empatía en la profesión de enfermería.
Como expresó Sadie Herrera, estudiante de enfermería, “Estas experiencias como enfermera comunitaria me permitieron desarrollar habilidades de comunicación, empatía y trabajo en equipo, con una visión más amplia de las necesidades de salud que requiere la comunidad”.
Fuente: Danitza Casildo, Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






