Preparatoria UM gradúa a 72 jóvenes con historias de transformación y nuevos proyectos de vida
La generación 2026 concluyó sus estudios tras una formación que integró desarrollo académico, trabajo estudiantil y crecimiento espiritual.
Hace apenas unos años, Ismael Dzul había dejado la escuela, se había alejado de la iglesia y, según relata, su vida estaba marcada por los vicios y las malas decisiones. El pasado fin de semana recibió su certificado de preparatoria como integrante de la generación 2026 de la Preparatoria 'Ignacio Carrillo Franco' de la Universidad de Montemorelos (UM), convencido de que su historia tomó un rumbo diferente gracias a una oportunidad para volver a estudiar y reconstruir su proyecto de vida.
'Yo no conocía la UM. Andaba perdido en el mal camino, en los vicios, el alcohol y las drogas... Regresé a la iglesia, me bauticé y fue entonces cuando me invitaron a venir a estudiar aquí', recordó el egresado del Bachillerato General en Finanzas y Administración.
Con testimonios como el suyo, la Preparatoria 'Ignacio Carrillo Franco' celebró los días 26 y 27 de junio las ceremonias de gratitud, adoración y colación de grados en la Iglesia Universitaria, donde 72 estudiantes concluyeron oficialmente sus estudios de nivel medio superior luego de acreditar satisfactoriamente todos los requisitos académicos y administrativos establecidos por la institución y las autoridades educativas mexicanas.
Para Ismael, uno de los aspectos que marcó su experiencia fue la posibilidad de trabajar mientras estudiaba.
'Trabajar y estudiar al mismo tiempo me ha ayudado mucho. Gracias al sistema de la preparatoria que apoya a los jóvenes. Hay quienes vienen sin nada y aquí se les brinda ese apoyo'. Ahora espera continuar su formación profesional estudiando Contaduría en la UM.
Historias similares compartieron otros integrantes de la generación. Bruno Vázquez, originario de León, Guanajuato, y egresado del Bachillerato General en Ciencias de la Salud, explicó que decidió estudiar en la preparatoria de la UM por recomendación de miembros de su iglesia y destacó el acompañamiento cercano de los docentes durante su formación.
'Me gustó mucho la relación que uno tiene con los maestros... cuando tienes alguna duda te pueden volver a orientar para aprender más'. También señaló que la posibilidad de obtener una beca mediante el trabajo le permitió apoyar económicamente a sus padres y desarrollar mayor disciplina y responsabilidad.
Bruno afirmó que su paso por la institución fortaleció tanto su desarrollo personal como espiritual.
'Me siento muy alegre de haber concluido aquí mi preparatoria... venir aquí me ayudó mucho a formarme como persona, a mejorar mi relación con Dios y a ser más sensible a las necesidades de otras personas'. Entre sus metas se encuentra continuar sus estudios universitarios en la carrera de Medicina también en la UM.
Por su parte, Ronaldo Casas, originario de Galeana, Nuevo León, y graduado del Bachillerato General en Finanzas y Administración, explicó que eligió la preparatoria ICF de la Universidad por la oportunidad de combinar estudio, trabajo y una formación basada en principios cristianos.
'Al inicio no fue fácil venir de secundaria a una preparatoria donde mis papás no están... pero con la ayuda de los profesores, las materias y la iglesia he mejorado bastante. Creo que ha sido clave en mi responsabilidad, independencia y toma de decisiones'. En sus planes también está estudiar la licenciatura en Contaduría en la UM.
Las ceremonias también incluyeron momentos de reflexión dirigidos a los graduandos y sus familias. Durante el servicio de adoración del sábado por la mañana, el Dr. Ismael Castillo, rector de la UM, desarrolló un mensaje basado en Juan 17:3, donde explicó que el propósito eterno al que hace referencia el lema de la generación se encuentra en desarrollar una relación personal con Dios.
'¿Qué es la vida eterna? Establecer relación con Dios y con Jesucristo', afirmó, al señalar que el conocimiento bíblico va más allá de adquirir información y consiste en cultivar una relación viva con Cristo.
Durante la ceremonia de colación de grados, el pastor Óscar Rivera, pastor juvenil de la Iglesia Universitaria, invitó a los jóvenes a reflexionar sobre el valor de las decisiones que tomarán en la nueva etapa que inician.
A partir de la ilustración del 'guión' que aparece entre la fecha de nacimiento y la fecha de fallecimiento en una lápida, recordó que ese pequeño espacio representa toda una vida y animó a los graduandos a vivir con propósito, manteniendo a Jesucristo como el centro de sus proyectos y decisiones.
Con la entrega de certificados concluyó una etapa para los 72 integrantes de la generación 2026, quienes ahora emprenden nuevos desafíos académicos y profesionales llevando consigo experiencias que, para muchos de ellos, trascendieron las aulas y marcaron profundamente su desarrollo personal y espiritual.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






