Intercambio en Tailandia transforma la formación de alumnas de Enseñanza del Inglés en la UM
Estudiantes de la Universidad de Montemorelos fortalecen su dominio del inglés y su visión de servicio tras una estancia académica en Asia-Pacific International University.
A más de 15 mil kilómetros de casa, en un aula donde se escuchaban acentos de toda Asia y las clases se desarrollaban exclusivamente en inglés, dos estudiantes mexicanas descubrieron que aprender a enseñar un idioma también implica aprender a habitar el mundo. La experiencia marcó el séptimo semestre de Samantha Hernández y Keyla Ramos, alumnas de la Licenciatura en Enseñanza del Inglés de la Universidad de Montemorelos (UM), quienes realizaron una estancia académica en Asia-Pacific International University, en Tailandia, como parte del programa de intercambio internacional de la Facultad de Educación.
De acuerdo con la Mtra. Milka Soto, responsable del programa de intercambio en la licenciatura, el objetivo es que los estudiantes vivan una inmersión total en inglés y en contextos culturales diversos al llegar al séptimo semestre. “Se motiva que cursen su semestre en una universidad donde se hable 100% inglés y donde exista multiculturalidad”. Este programa —vigente desde hace aproximadamente 20 años— ha permitido que generaciones anteriores realicen estancias en instituciones como Newbold College -en Inglaterra- , consolidando el alcance académico internacional de la carrera. Al concluir el intercambio, las alumnas reciben su historial académico oficial de la universidad anfitriona y la UM realiza las convalidaciones correspondientes.
Para las estudiantes, el impacto supera el aprendizaje lingüístico. Keyla Ramos, originaria de Tabasco, relató que la dinámica académica representó un contraste significativo con su experiencia en México. “El primer día llegamos y teníamos una clase con alrededor de 30 compañeros, lo cual fue un shock muy grande porque estamos acostumbradas a grupos muy pequeños”. Destacó especialmente la asignatura Methods of Language Teaching, enfocada en la enseñanza del idioma a través del arte. Además del rigor académico, la estancia incluyó actividades extracurriculares, convivencias multiculturales y un viaje misionero que amplió su perspectiva personal y profesional. “Me ayudó a incrementar mi nivel de inglés y a ganar confianza al hablar. Fue abrir los ojos a otra cultura y a la experiencia de valerme por mí misma”.
Su compañera, Samantha Hernández —originaria de Zacatecas y con formación previa en Estados Unidos— subrayó que el valor principal de la experiencia fue la exposición a realidades sociales y educativas distintas. Explicó que la universidad tailandesa reúne estudiantes de diversos países del sureste asiático, muchos provenientes de contextos complejos. “Escuchar sus historias te abre completamente los ojos y te hace replantearte muchas cosas”. Asimismo, señaló que el sistema educativo, centrado en exámenes, representó un reto para quienes estaban habituadas al aprendizaje basado en proyectos, pero fortaleció su capacidad de adaptación y resiliencia académica.
Ambas coincidieron en que el intercambio influyó en su visión del servicio y la docencia. Durante un viaje misionero visitaron comunidades con necesidades significativas, experiencia que —según describieron— les permitió comprender que la enseñanza del inglés también puede convertirse en una herramienta de servicio social y humanitario. “Esta experiencia nos cambió la visión de la vida, del servicio y de la misión”, comentó Hernández.
Para la maestra Soto, este tipo de intercambios no solo beneficia a los estudiantes, sino que también impulsa a los docentes a mantener estándares académicos internacionales y fortalece la proyección mundial de la licenciatura. En mayo de 2026 egresarán de la UM con una mirada más amplia del mundo y con la certeza de que enseñar inglés es una herramienta para la misión.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






