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Gotitas de amor y esperanza

Decenas de niños son atendidos y aprenden de Jesús gracias a un grupo de estudiantes y maestros que visitan su colonia cada sábado.

Estudiantes y docentes de de la institución visitan cada sábado a los niños y niñas de la colonia Morelos 1, para realizar con ellos diversas actividades tanto recreativas y espirítales. Fotografía por: Agustín Andrade.
Estudiantes y docentes de de la institución visitan cada sábado a los niños y niñas de la colonia Morelos 1, para realizar con ellos diversas actividades tanto recreativas y espirítales. Fotografía por: Agustín Andrade.

“¡No los queremos aquí!”…Hace 7 años, esa fue la bienvenida de los padres de la colonia Morelos 1, del municipio Montemorelos, para los jóvenes de la Universidad que llegaban a la comunidad para compartir de Jesús con los niños; pero pocos meses después, estos mismos padres dijeron: “¡Por favor, háblenles de Jesús!”

Así nació el ministerio evangelístico “Gotitas de amor y esperanza”, y desde entonces no han dejado de ir grupos de estudiantes y docentes a esta comunidad.

En una entrevista con el Ptr. Agustín Andrade, capellán de la Escuela de Artes, Arquitectura, Diseño y Comunicación (ARTCOM) , y responsable de este ministerio, nos comenta más detalles de cómo se llegó a este punto.

En agosto de 2015, los estudiantes de tercer año de todas las carreras de ARTCOM, dirigidos por el pastor Andrade, decidieron visitar la colonia Morelos 1 para pintar murales educativos en las escuelas como parte de su programa de Servicio Comunitario (el Servicio Comunitario es parte del programa académico de la Universidad durante el tercer año de todas las carreras).

Al llegar a la colonia y ver que era una zona vulnerable donde los niños sufrían de escasez económica, violencia y que no todos asistían a la escuela, se dieron cuenta que debían hacer algo por estos niños; así que el pastor Andrade decidió hablar con los padres de familia para ofrecerles una atención personalizada a los niños los sábados, para enseñarles de pintura, apoyarlos en la lectura y escritura, y por supuesto que aprendieran valores. La mayoría de los padres aceptó y otro grupo aún no estaban muy convencidos.

“Las familias no nos querían por ciertos prejuicios que tenían sobre la universidad”, recuerda Andrade, pero al pasar poco tiempo y darse cuenta del impacto que estas actividades generaba en sus hijos, agrega, “ellos se acercaban y me decían: ¡Por favor háblales de Jesús, enséñales de la Biblia, a cantar y orar!. Fue así como nació el ministerio de Gotitas de amor y de esperanza”, dijo.

Los sábado los voluntarios de la institución enseñan a los niños y niñas de Morelos 1 a pintura, los apoyan en la lectura y escritura, y les van enseñando el tema de los valores. Fotografía por: Agustín Andrade.
Los sábado los voluntarios de la institución enseñan a los niños y niñas de Morelos 1 a pintura, los apoyan en la lectura y escritura, y les van enseñando el tema de los valores. Fotografía por: Agustín Andrade.

Cada sábado decenas de niños de entre 4 y 12 años reciben atención y cariño de parte de estudiantes y docentes de diferentes carreras de la Universidad. Alimento, ropa, calzado, juguetes y medicamentos son algunas de las cosas que reciben con frecuencia los pequeños de Morelos 1, pero sobre todo aprenden de Jesús cada semana.

Con diferentes dinámicas, ellos aprenden cantos, historias e incluso a orar.

“Para la oración final en ocasiones he pedido voluntarios, y es muy bonito ver cómo ellos ahora hacen sus propias oraciones. Para mí, es un paso gigante en la experiencia espiritual de ellos”, expresa Andrade.

Cada diciembre los voluntarios de la universidad preparan una actividad especial para los niños en la que ellos tienen una parte especial, hay una cena y todos reciben un regalo. Pero en diciembre de 2021 esta iniciativa evolucionó para que esta vez los niños y sus familias aprendieran el valor de dar, servir y ayudar a otros que también están en necesidad.

Durante cuatro meses los niños realizaron diferentes actividades para recaudar fondos para comprar juguetes para otros niños, y ese diciembre, antes de su programa habitual, salieron a repartir los juguetes que habían logrado comprar con lo recaudado.

En esta foto los niños y las niñas se encuentran junto al Ptr. Agustín Andrade y su esposa. Fotografía por: Agustín Andrade.
En esta foto los niños y las niñas se encuentran junto al Ptr. Agustín Andrade y su esposa. Fotografía por: Agustín Andrade.

“Estaban más felices por andar regalando juguetes, que por el programa que iban después. Las familias expresaron que nunca habían tenido esa experiencia y que se sintieron súper felices de haber participado en ver sonreír a otros niños”, compartió Andrade.

“La obra realizada con estudiantes y maestros ha sido más profunda que sólo llevarles cosas, han consistido en darles atención y orientación”, enfatizó Andrade.

Con el paso del tiempo algunos niños han salido de la colonia, otros han crecido y han dejado de asistir a las reuniones, pero esto no significa una pérdida. “Cuando los niños dejan las reuniones, ya tienen esa gotita de amor y de esperanza que llegó a sus corazones, se plantó en ellos una semilla que está cultivándose y que puede generar un cambio en sus vidas”, comentó Andrade.

El grupo ha seguido creciendo e incluso llegan niños de otras colonias para unirse, por lo que pronto se comenzará a formar otro grupo para atender a otras colonias y que más niños puedan recibir esta atención.

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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