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Día de la Nación Pluricultural y el reto de formar profesionales para una sociedad diversa

En la Universidad de Montemorelos, experiencias académicas muestran la importancia de conocer las realidades de cada comunidad para responder a sus necesidades desde distintas profesiones.

Alumnos participando en el servicio comunitario. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.
Alumnos participando en el servicio comunitario. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.

“Las necesidades de las personas no siempre son las mismas que las tuyas”. Esta fue una de las lecciones que Arisaí García, estudiante de Psicología Clínica de la Universidad de Montemorelos (UM), obtuvo al participar en intervenciones comunitarias con niños y familias de Nuevo León. Esa experiencia le enseñó a “observar, diagnosticar y actuar con empatía”.

Su reflexión adquiere un significado particular hoy, 12 de octubre. Desde 2020, México conmemora oficialmente esta fecha como el Día de la Nación Pluricultural, una denominación que reconoce la participación histórica y actual de los pueblos indígenas y afromexicanos en la construcción del país.

La fecha no solamente invita a reconocer que en México conviven distintas culturas. También plantea la necesidad de preguntarnos cómo nos relacionamos con personas que hablan, viven, creen o comprenden el mundo de una manera diferente a la nuestra.

Para una institución educativa, esta pregunta resulta especialmente importante. Quienes hoy se forman en las aulas ejercerán su profesión en comunidades con historias, necesidades y formas de organización particulares. Por ello, contar con conocimientos técnicos no siempre será suficiente. También necesitarán aprender a escuchar antes de intervenir.

Comprender antes de proponer

Cuando un profesional llega a una comunidad con una solución definida de antemano, corre el riesgo de responder a una necesidad que quizá no existe o de pasar por alto aquello que las personas consideran prioritario.

En la UM, distintas experiencias académicas han mostrado la importancia de partir de la observación y del diálogo. En la asignatura Intervención Comunitaria de la carrera de Psicología Clínica, por ejemplo, los estudiantes realizan un diagnóstico previo para identificar las necesidades de la población antes de diseñar sus actividades.

Serviciocomunitario en la colonia Martínez Domínguez. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.
Serviciocomunitario en la colonia Martínez Domínguez. Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.

El Mtro. Martín Hernández, docente responsable del curso, explica que los programas se preparan de acuerdo con las áreas de oportunidad encontradas en cada comunidad. De esta manera, la intervención no comienza con lo que el estudiante desea realizar, sino con aquello que las personas necesitan.

Escuchar no implica renunciar al conocimiento profesional. Significa emplearlo con mayor responsabilidad, reconociendo que las comunidades no son únicamente receptoras de ayuda sino que poseen experiencias, capacidades y conocimientos que también deben formar parte de las soluciones.

Este principio puede aplicarse a todas las profesiones. Un médico necesita comprender las condiciones familiares y culturales que influyen en el cuidado de la salud; un educador, conocer la realidad de sus alumnos; un psicólogo, interpretar las necesidades emocionales dentro de su contexto; y un arquitecto, observar cómo las personas habitan y utilizan sus espacios.

Así lo experimentó Eduardo Carrión, estudiante de Arquitectura, al participar en una propuesta de centro comunitario basada en encuestas y observación directa en colonias de Montemorelos. Al referirse a lo aprendido durante su formación, destacó no solamente el dominio de programas y conocimientos técnicos, “pero también el saber escuchar a la comunidad”.

Aprender a relacionarnos con la diferencia

La preparación para servir en contextos diversos también requiere desarrollar habilidades que difícilmente se adquieren únicamente mediante los libros. La adaptación, la empatía y la comunicación se fortalecen cuando el estudiante se encuentra con otras maneras de interpretar y responder a la realidad.

El Dr. Marcelo Moroni, director de la Facultad de Psicología, ha señalado que una experiencia transcultural permite observar cómo una sociedad diferente aborda sus propias problemáticas. Este acercamiento, afirmó, fortalece competencias como “la adaptación, la empatía y la comunicación”, necesarias para el futuro ejercicio profesional.

Alumnas de la escuela Normal y de Música ayudando en el aprendizaje de los niños de la Escuela Primaria Anáhuac de Montemorelos.  Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.
Alumnas de la escuela Normal y de Música ayudando en el aprendizaje de los niños de la Escuela Primaria Anáhuac de Montemorelos.  Fotografía por: Universidad de Montemorelos / Lisandra Vicente.

Pero la interculturalidad no ocurre solamente al viajar a otro país. México mismo reúne pueblos, lenguas, tradiciones y experiencias sociales diversas. Incluso dentro de una misma ciudad pueden existir diferencias que condicionan el acceso a la educación, la salud, la vivienda o las oportunidades de desarrollo.

Por eso, reconocer la pluralidad exige algo más que admirar expresiones culturales o participar en celebraciones. Implica acercarse al otro sin asumir que nuestra manera de vivir es la única posible o que nuestras respuestas son necesariamente las más adecuadas.

En una experiencia académica en Trinidad y Tobago, el Ptr. Abimael Lozano, director del Instituto de Misiones de la UM, resumió este aprendizaje como la disposición de “comprender la cosmovisión del otro para enriquecer nuestra propia perspectiva”.

Servir sin borrar al otro

Desde la filosofía cristiana, cada persona posee una dignidad que no depende de su nacionalidad, lengua, origen étnico o condición social. Reconocer esa dignidad también significa respetar su identidad y evitar que el servicio se convierta en imposición.

Amar al prójimo requiere acercarse lo suficiente para conocerlo. Supone preguntar antes de responder, escuchar antes de decidir y trabajar con las comunidades, no solamente para ellas.

En el Día de la Nación Pluricultural, la Universidad avanza en una tarea que va más allá de reunir personas de distintos lugares y que consiste en formar profesionales capaces de relacionarse respetuosamente con la diferencia y poner sus conocimientos al servicio de necesidades reales.

Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.     

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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