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Desafíos del comunicador cristiano en entornos digitales

La masterclass en dirección de comunicación presentó fundamentos teóricos y prácticos para el cumplimiento eficaz de esta función en las organizaciones.

Dr. Ramón Salverría, catedrático de Periodismo en la Universidad de Navarra, España.
Dr. Ramón Salverría, catedrático de Periodismo en la Universidad de Navarra, España.

Poco más de cien comunicadores y profesionales de áreas afines, de Latinoamérica y Europa, asistieron a la MasterClass en Dirección de Comunicación organizada por la Escuela de Artes y Comunicación, en la que expertos en esta compleja disciplina guiaron a los asistentes, a través de la teoría, ejemplos y evidencias, a una comprensión actualizada del papel que un director de comunicación juega en el éxito de una organización.

“La dirección de comunicación es un tipo de comunicación que conecta lo público con lo privado de una organización… y lo primero que debe aprender un director de este departamento es que lo propio de las características de la comunicación en los entornos digitales es que han roto la unidireccionalidad con que se manejaba antes, y la comunicación va y también vuelve”, explicó en su ponencia el Dr. Ramón Salverría, catedrático de Periodismo en la Universidad de Navarra, España, quien presentó el tema de la comunicación desde los entornos digitales, su área de expertis.

“Para que los mensajes que se quieran transmitir logren el alcance deseado, es indispensable escuchar a quienes reciben los mensajes ya que los usuarios operan sobre la información que les es dada, de manera que potencian el mensaje y lo diseminan”.

Salverría presentó una serie de criterios que el director de comunicación debe manejar para una comunicación efectiva, a ser, el conocer la naturaleza e identidad de su organización, mantener una comunicación longitudinal y consistente con una línea reconocible en los mensajes y adaptarse necesariamente con el paso del tiempo; que los objetivos comunicacionales sean congruentes con los valores proyectados por la organización; mantener una transparencia en la comunicación en la que el discurso corresponda con el accionar de la organización; y además, mantener la respuesta inmediata como principio.

“La buena comunicación motiva y moviliza hacia dentro de la organización, una buena comunicación aprieta las filas que forman parte de una organización, reafirma sus valores, conecta y hace sentimiento de grupo, y la forma de afirmar esos lazos en muchas ocasiones es gracias a que damos a conocer iniciativas y actuaciones que son de interés, y hacia el exterior es clave para la reputación social de la organización”, agregó Salverría, concluyendo que “dirigir bien una organización supone saber comunicar y comunicar bien es una forma de dirigir una organización”.

Imagen de la ponencia del Dr. Allan Novaes, prorrector del Centro Universitario Adventista de São Paulo, Brasil.
Imagen de la ponencia del Dr. Allan Novaes, prorrector del Centro Universitario Adventista de São Paulo, Brasil.

Por otro lado, el Dr. Allan Novaes, prorrector del Centro Universitario Adventista de São Paulo, Brasil, investigador, teólogo y profesor en el área de comunicación, al considerar la cosmovisión de un comunicador cristiano habló acerca del desafío que ha representado para la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) la unificación de criterios en cuanto a la llegada de cada avance tecnológico y los medios de comunicación.

“La relación de los adventistas con los medios ha sido conflictiva”, aseveró en su presentación, refiriéndose a las posturas opuestas que suelen surgir, por un lado innovadoras y a favor del uso apropiado de los medios y avances tecnológicos como plataforma para la evangelización, y en oposición, la “satanización” de estos.

Respecto a esto, Novaes habló acerca de un ciclo que se cumple en cada etapa en la que la Iglesia empieza a relacionarse con la tecnología, que consiste en la “prohibición o satanización”, el “permiso o tolerancia” y la “profesionalización o sacralización”.

De todo lo anterior, Novaes recomendó un análisis y conocimiento de los medios con todas sus virtudes y falencias, para poder usarlos apropiadamente.

Por su parte, el Mtro. Abel Márquez, director de Comunicación de la División Interamericana de la IASD, planteó la necesidad de mantener una visión holística de la organización como un todo para luego identificar las funciones de la comunicación, “un departamento que se mueve como una gran red desde las diferentes perspectivas, y cuando se reconoce el departamento con el concepto de DirCom debe tomar una posición privilegiada”, explicó.

Para Márquez, debe existir un balance entre los mensajes y los medios que se usan, ya que “no se trata solo de transmitir información sino de crear, construir una reputación y crear relaciones con los públicos. No es solo afinar los medios para usarlos, sino que lleven el propósito por el que estamos compartiendo ese mensaje”.

Aunado a esto, Márquez presentó la problemática que existe actualmente en el contexto de la IASD en cuanto a las funciones de quienes dirigen los departamentos de comunicación en cada sede o iglesia, “al relacionar el departamento con las funciones meramente técnicas”, una de las razones por las que desde la División se hizo extensiva la invitación a la MasterClass a estos profesionales, “para que se aprendan las herramientas que profesionalizarán su trabajo en la iglesia”.

Al finalizar la presentación de los ponentes, directivos de la Escuela de Artes y Comunicación presentaron una sesión informativa sobre el Máster en Comunicación que ofrecerá la Universidad a partir de junio del 2024, y el curso propedéutico introductorio del máster, a iniciar en septiembre del 2023.

Si estás interesado en estos programas formativos, conocer el contenido, costos y otros detalles, comunicate a: mastercomunicacion@um.edu.mx

Laura Marrero

Autor
Coordinadora de Periodismo Institucional en la Universidad de Montemorelos.
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