Colportores de la Universidad de Montemorelos entregan más de 630 libros a pacientes pediátricos en Tuxtla
El programa Cruzando Fronteras llevó literatura y actividades recreativas al Hospital de Especialidades Pediátricas de Chiapas superando la meta de donaciones.
En uno de los salones del Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla Gutiérrez, pacientes, padres y personal médico se reunieron para una “Feria del Libro” poco habitual. Entre música, teatro guiñol y actividades recreativas, 25 estudiantes colportores de la Universidad de Montemorelos (UM) entregaron más de 630 libros como parte del programa “Cruzando Fronteras”.
“Nos trajeron esperanza a nuestros niños”, dijo Elsa Albores, encargada de la dirección del hospital, al destacar que los libros no solo permanecerán en la institución, sino que llegarán a los hogares de las familias. “Es una esperanza de vida y de lucha para seguir adelante”.
El grupo de universitarios que colportan, liderado por Kevin Zavala, manejó una serie de estrategias para conseguir los libros a donar, que incluyeron la gestión de donativos en congregaciones, el contacto con familiares y amigos, y el acercamiento a negocios y fundaciones. Así,explica Zabala, superaron con creces la meta inicial. La aportación más significativa provino de la fundación Derechos de la Infancia, que financió 100 colecciones. “Apuntábamos a 200, pero reunimos más de 300 colecciones. Cuando nos ponemos en las manos de Dios, siempre nos da en abundancia”, indicó.
Los paquetes entregados fueron adaptados a la edad de los pacientes e incluyeron títulos como Animales extraordinarios, Desafía tus límites, Ejemplo para vivir mejor y Historias de la Biblia para los más pequeños.
La Dra. Laura Mota, directora médica del hospital, señaló que “un libro no solo abre la inteligencia, sino la imaginación, y puede alejar a un niño del ambiente hospitalario”. En la misma línea, la Dra. Viridiana Gutiérrez, jefa de áreas críticas, afirmó que la lectura, el juego y la imaginación pueden disminuir el estrés y la angustia en un paciente pediátrico.
El impacto también fue reconocido por los propios colportores. “Me hace muy feliz ver la sonrisa de los niños al recibir esta literatura”, expresó Santiago López. “Todos estuvieron muy felices con nuestra llegada”, añadió Tirso Cruz. Para ambos estudiantes este proyecto del verano fue su primer acercamiento al colportaje. Entre los beneficiarios, Lidia Blanco —cuyo hijo recibe tratamiento en el hospital— agradecieron el gesto, “Estamos muy agradecidos por la atención y el beneficio que se da a los niños para su desarrollo personal”.
El Ptr. Abdiel Juárez, director del programa de colportaje de la UM EmprendUM, señaló que “con estas actividades, los estudiantes no solo fortalecen sus competencias profesionales, sino que también desarrollan una mayor conciencia social, al convivir y trabajar directamente con grupos de personas que enfrentan diversos desafíos. Las experiencias recogidas durante este proceso representan una oportunidad de aprendizaje mutuo que trasciende el aula”.
“Cruzando Fronteras” es una estrategia de colportaje que se usa en cada campaña de colportaje de verano e invierno, y así se proyecta para que siga beneficiando a más personas, concluyó Juárez.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






