“Los jóvenes de nuestros días pueden ser colaboradores juntamente con Cristo si así lo desean; y al hacerlo, se fortalecerá su fe y aumentará todo conocimiento de la voluntad divina” (Joyas de los testimonios, Tomo 3, pág. 408)

En un mundo tan cambiante y en donde el pensar común de la sociedad nos asombra cada día más, la Iglesia Adventista del Séptimo Día cuenta con un programa que se oficializó -en el año de 1950- con el objetivo de que los niños y jóvenes aprendan de las enseñanzas que la Biblia presenta y se conviertan en colaboradores de Cristo. Además, también es una manera de compartir el amor de Dios con niños y jóvenes no adventistas, junto a conocimientos prácticos para la vida diaria. El club de conquistadores no es un grupo social en el que sólo conversas y pasas tiempo agradable con tus amigos, sino que busca fomentar valores, aprendizaje y desarrollo de habilidades en tres áreas fundamentales: mental, espiritual y social.

Aunque cada año celebramos la fundación de este programa guiado por Dios, este 2020 es aún más especial, ya que se cumplen 70 años desde su oficialización. Como iglesia mundial, hay dos objetivos fundamentales para esta celebración: primeramente, se espera que en este evento conmemorativo el integrante del club demuestre lo aprendido en cada una de las seis clases que cursa durante todo el programa; y, en segundo lugar, se pretende recordar la fundación y oficialización de los “conquistadores” como departamento, dentro de la organización de la Iglesia Adventista, lo cual hizo posible su crecimiento y reconocimiento a nivel mundial.

Este año 2020, el Covid-19 ha hecho que todas las actividades a nivel mundial se tengan que adaptar a una modalidad virtual y la celebración por el “Día Mundial del Conquistador” no es la excepción. Sin embargo, en este “cambio”, los conquistadores a nivel mundial vieron una nueva oportunidad para impactar a la sociedad en momentos de crisis y recordar los inicios que marcaron un antes y un después en la Iglesia Adventista mundial.

Para aprovechar esta ventana de oportunidades, los conquistadores han realizado diversas actividades que demuestran el amor de Cristo y lo que ellos aprenden cada sábado y domingo en sus reuniones:

  1. Servicio comunitario en sectores de la población con escasos recursos.
  2. Impacto masivo en redes sociales, demostrando los aprendizajes obtenidos en el Club de Conquistadores.
  3. Interacción y dependencia más cercana con Dios.
  4. Uso de herramientas digitales al alcance de todos para continuar con sus actividades y reuniones.
  5. Creación de planes estratégicos para obtener un alcance mayor en todos los medios de comunicación.
  6. Desarrollo, por parte de los miembros, de un sentido de responsabilidad más profundo y de colaboración, para que esta contingencia llegue a su fin.
  7. Creación y participación en nuevos métodos de enseñanza.
“En vez de vivir en expectación de alguna oportunidad especial de excitación, hemos de aprovechar sabiamente las oportunidades actuales, haciendo lo que debe hacerse, a fin de que las almas puedan salvarse”. The Review and Herald, 22 marzo de 1892, Evangelismo 209.

El año 2020, más que un desafío para los clubes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, ha sido una gran oportunidad para que los conquistadores glorifiquen y honren el nombre de Dios a través de sus actividades, talentos y conocimientos adquiridos; para demostrar que, más que un club, los conquistadores son un ejército de obreros listos para servir a Dios y a la humanidad, compartiendo un mensaje de salvación y esperanza.

No dejes pasar la oportunidad que Dios te otorga para darlo a conocer en tu círculo social y, de esta forma, desempeñar el blanco de los conquistadores predicando “el mensaje del advenimiento a todo el mundo en mi generación”.


Referencias:

The Review and herald 22 marzo de 1892

White, Elena G, Joyas de los testimonios 3ª ed (Montan view, California, PIA) 408

https://www.adventistas.org/es/conquistadores/origen-historico/