Las Naciones Unidas declararon el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible.

"Del devorador salió comida, y del fuerte salió dulzura" Jueces 14:14. Esta fue la adivinanza que Sansón, el juez de Israel, propuso a sus enemigos filisteos; la recompensa para quien adivinara era "treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta", Jueces 14:12. El relato bíblico especifica que las abejas habían construido su panal de miel en la osamenta del león que, unos días antes, se atrevió a atacar al controvertido e indomable nazareo.

Por el contexto de esta historia, podemos intuir que las abejas envueltas en la historia pertenecían a la especie Apis mellifera. Estos insectos pertenecen al orden Hymenoptera y a la familia Apidae que abarca unas 40,000 especies de abejas y abejorros, incluyendo abejas sociales, pero también abejas solitarias y parásitas. Dentro de esta familia se encuentra el género Apis, que engloba nueve especies de abejas melíferas sociales (Gupta et al., 2014; Martínez-Puc & Merlo-Maydana, 2014).

Esta especie, Apis mellifera, es la principal especie polinizadora que el hombre utiliza para la producción de miel, polen, cera, propóleo y jalea real, haciendo de la industria apícola un negocio bastante rentable en la economía actual. También es muy utilizada para incrementar la productividad de los cultivos, y juega un papel muy relevante en el mantenimiento de la biodiversidad en todo el mundo (Valderrama, 2003; Vicente, 2016).

Las abejas recogen el néctar de las flores para utilizarlo como alimento o convertirlo más tarde en miel, en un proceso llamado polinización. Durante dicho proceso, el polen se pega al cuerpo de las abejas y se transfiere desde los estambres hasta el estigma de las flores, donde germina y fecunda los óvulos de la flor, haciendo posible la generación de nuevas semillas y frutos. Este es un proceso fundamental para el mantenimiento de la diversidad genética y la preservación de las características de la descendencia de las angiospermas o plantas con flores (García et al., 2016).

Casi todas de las especies de abejas, sean solitarias o sociales, están morfológicamente adaptadas para colectar, manipular, transportar y almacenar polen, su alimento con más proteína, convirtiéndose así en los polinizadores más eficientes, de entre la gran variedad de animales que polinizan. Se estima que entre el 60 y el 90% de las especies de plantas necesitan de un polinizador para su reproducción y se ha calculado, también, que el rendimiento de 87 de los 115 cultivos básicos para la alimentación mundial, mejora significativamente con los servicios ambientales de polinización. Esto hace de las abejas uno de los seres vivos más importantes del planeta, tanto económica como ecológicamente (Torres et al., 2016).

img

Foto de Hiếu Hoàng en Pexels

Las abejas también son importantes para el mantenimiento y preservación de muchas especies, pues la polinización favorece la reproducción de una gran variedad de plantas, permitiendo el crecimiento de nuevos árboles y la consiguiente regeneración de bosques; lo que a su vez, contribuye a la conservación de diversos ecosistemas, ayudando también a captar el dióxido de carbono de la atmósfera y al sustento de la flora y fauna (González et al., 2018).

Además de estar íntimamente relacionados con nuestra subsistencia, estos pequeños insectos nos enseñan varias lecciones, entre ellas la organización, la laboriosidad y el espíritu de unidad. Es muy conocido que en las colonias de abejas existe un orden muy bien establecido, en el que cada miembro de la colonia cumple responsablemente con sus funciones específicas. Además, trabajan unidos para la protección de la comunidad, a tal grado que están dispuestos aun a dar la vida para proteger la colonia, pues en el eventual caso de tener que picar a algún intruso, la abeja inevitablemente muere (Ayala, 2010; De Roodt et al., 2005; Torres et al., 2016).

Hoy, 20 de mayo, que por decreto de la ONU fue declarado como el Día Mundial de las Abejas, es un buen momento para reflexionar sobre el hecho de que, a pesar de los daños que el pecado causa en el ecosistema terrestre, la Apis mellifera, así como cada especie animal y vegetal, cumple fielmente un rol en la creación. Esto debiese ser una fuerte motivación para que nosotros, como seres humanos, nos esforcemos también para cumplir el propósito para el que fuimos creados.


Referencias:

Ayala, R. (2010). Abejas nativas de México. La importancia de su conservación. Ciencia y Desarrollo, October, 8-13.

De Roodt, A. R., Salomón, O. D., Orduna, T. A., Robles Ortiz, L. E., Paniagua Solís, J. F., & Alagon Cano, A. (2005). Envenenamiento por picaduras de abeja. Gaceta Medica de Mexico, 141(3), 215-222.

García, M., Ríos, L. Al, & Álvarez, J. (2016). La polinización en los sistemas de producción agrícola: Revisión sistemática de la literatura. Idesia, 34(3), 53-68. https://doi.org/10.4067/S0718-34292016000300008

González, P., Baena, M., & Rös, M. (2018). Abejas nativas, nuestras vecinas inadvertidas. Biodiversitas: Boletín Biomestral de La Comisión Nacional Para El Conocimiento y Uso de La Biodiversidad, 139, 2-5. https://doi.org/ISSN: 1870-1760

Gupta, R. K., Reybroeck, W., Van, J. W., & Gupta, A. (2014). Beekeeping for Poverty Alleviation and Livelihood Security. Springer.

Martínez-Puc, J. F., & Merlo-Maydana, F. E. (2014). Importancia de la diversidad de abejas (Hymenoptera: Apoidea) y amenazas que enfrenta en el ecosistema tropical de Yucatán, México. Journal of the Selva Andina Animal Science, 1(2), 28-34.

Torres, B., Boege, E., & Zepeda, R. (2016). Diversidad de abejas. El Jarocho Cuántico Al Son de La Ciencia, 6(65), 2. https://doi.org/10.2307/29739569

Valderrama, R. (2003). Aspectos toxinológicos y biomédicos del veneno de las abejas Apis mellifera. Iatreia, 16(3), 217-227.

Vicente, M. (2016). Análisis Virológico y Epidemiológico del Síndrome de Despoblamiento de las Colmenas en España [Universidad Complutense de Madrid]. https://eprints.ucm.es/38831/1/T37638.pdf