Parásitos al microscopio: el reto vigente de la salud pública
Expertos revelan cómo el cambio climático, la movilidad humana y la innovación diagnóstica están reescribiendo la lucha contra las infecciones parasitarias.
Las infecciones parasitarias siguen siendo una amenaza silenciosa, afectando a millones de personas en el mundo y representando un problema de salud persistente en México. Durante el XI Simposio de Salud, Parasitología: Usos e Innovaciones en el Laboratorio Clínico, organizado por los alumnos graduandos de la Escuela de Químico Clínico Biólogo (QCB) de la Universidad de Montemorelos (UM), expertos analizaron su impacto y las nuevas estrategias para su diagnóstico y control.
Según la Organización Mundial de la Salud, los parásitos afectan a 3,500 millones de personas, aunque solo 450 millones desarrollan la enfermedad. En México, infecciones como la amebiasis y otras causadas por protozoarios intestinales — giardia lamblia, entamoeba histolytica y blastocystis hominis — siguen siendo una de las principales causas de enfermedad, con prevalencias variables según la región. Su impacto es grave: pueden causar desnutrición, anemia y debilitar el sistema inmunológico, especialmente en niños con acceso limitado a la atención médica.
Expansión de las parasitosis: factores clave
El Dr. Raúl Romero, infectólogo y autor del libro Microbiología y Parasitología Humana, destacó que las infecciones parasitarias no solo son comunes en regiones tropicales y subtropicales como México, sino que también están resurgiendo en países desarrollados. Factores como el cambio climático, el crecimiento de la población suburbana y los movimientos migratorios han favorecido su expansión. Las temperaturas en aumento permiten que los parásitos y sus vectores alcancen nuevas regiones, mientras que el hacinamiento y las deficiencias en la higiene facilitan su propagación. Además, la movilidad humana contribuye a la reemergencia de estas enfermedades, al trasladar parásitos a zonas previamente no afectadas o al exponer a las personas a infecciones locales.
Romero también cuestionó la idea de que las parasitosis son exclusivas de poblaciones con menor desarrollo socioeconómico, señalando que su presencia en diversos estratos sociales está relacionada con la creciente demanda de agua potable, el riesgo de contaminación en su distribución y el aumento de casos de inmunodeficiencia en la población. Además, enfatizó que, a pesar de que la transición epidemiológica ha centrado la atención en enfermedades metabólicas como la diabetes e hipertensión, las infecciones parasitarias siguen siendo un problema vigente.
Avances en diagnóstico: entre la innovación y la accesibilidad
Uno de los temas clave del simposio fue el diagnóstico de las parasitosis, donde los expertos coincidieron en la importancia de integrar técnicas avanzadas sin dejar de lado herramientas convencionales. Los doctores en ciencias Gerardo García, Alejandro Sánchez y Romel Hernández, de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León, presentaron las últimas investigaciones sobre la relación entre la microbiota intestinal y las infecciones parasitarias, además de explorar el uso potencial de proteínas parasitarias como alternativas terapéuticas para enfermedades inflamatorias.
Por su parte, los Maestros en Ciencias Alejandra Nicolás y Daniel Hernández, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, abordaron el diagnóstico de la enfermedad de Chagas, causada por el parásito Trypanosoma cruzi y transmitida por insectos del género Triatoma. Señalaron que su prevalencia ha ido en aumento en el noreste de México y enfatizaron la importancia de un diagnóstico preciso. En este contexto, la Mtra. Nicolás impartió el taller práctico Diagnóstico microscópico de Trypanosoma cruzi: Observación en gota directa y reconocimiento de Triatoma, donde los asistentes aprendieron a identificar al parásito y su vector, fortaleciendo sus competencias en el laboratorio.
A pesar de los avances en diagnóstico molecular, como la PCR, la secuenciación genómica y la inteligencia artificial, la microscopía óptica sigue siendo fundamental, especialmente en regiones con recursos limitados. La observación directa de parásitos sigue siendo el estándar de oro para varias infecciones, por lo que los especialistas resaltaron la importancia de que los químicos clínicos perfeccionen sus habilidades en el análisis microscópico.
Ciencia, salud pública y el futuro de la parasitología
El XI Simposio de Salud reafirmó la relevancia del estudio de las infecciones parasitarias no solo para su control y reducción, sino también para el avance de la investigación biomédica y la mejora de la salud pública. Con la combinación de nuevas tecnologías y el fortalecimiento de técnicas convencionales, la parasitología sigue evolucionando, ofreciendo herramientas cada vez más precisas para enfrentar estas enfermedades.
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Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Laura Marrero y Brenda Cerón.






