Estudiantes de Educación Primaria fortalecen sus habilidades comunicativas en iglesias locales
La Universidad de Montemorelos impulsa la formación docente en escenarios reales desde el primer semestre.
Como parte de la estrategia de formación de la Licenciatura en Educación Primaria de la Universidad de Montemorelos (UM), la Mtra. Raquel Zepeda, que imparte la materia Lenguaje y Comunicación, implementa una estrategia que busca que las alumnas desarrollen sus habilidades comunicativas en escenarios reales. Cada sábado, las estudiantes del primer semestre participan como auxiliares en las clases infantiles de la Iglesia Universitaria, y en ocasiones se trasladan a congregaciones de la región para dirigir programas más amplios.
“La idea es que desde el inicio de su carrera tengan contacto con espacios auténticos de interacción, donde puedan comunicar y reflexionar sobre el uso del lenguaje en la vida diaria”, explicó la Mtra. Zepeda. “Además de los contenidos teóricos, necesitan aplicarlos, analizar cómo funciona la comunicación en diferentes contextos y fortalecer competencias que serán indispensables para su labor como maestras”.
Un ejemplo reciente de esta dinámica fue la visita a la Iglesia Adventista Tierras Coloradas, de Cieneguillas, una localidad de no más de 150 habitantes de la ciudad de Montemorelos. Ahí, el sábado 13 de septiembre, un grupo de 10 alumnas organizó y presentó los programas de Escuela Sabática y el Culto Divino. Según la docente, esta experiencia tuvo como propósito que las estudiantes pusieran en práctica lo estudiado sobre el enfoque sociocultural y psicogenético del lenguaje, identificando las prácticas sociales en un entorno comunitario y reflexionando sobre cómo adaptarlas al aula de primaria.
La docente añadió que estas experiencias están alineadas con el Plan de Estudios, que promueve un aprendizaje activo y situado, “cuando las alumnas se enfrentan a escenarios reales, no solo refuerzan su seguridad y creatividad, también aprenden a planear, resolver problemas, trabajar en equipo y descubrir su vocación. Eso no se logra únicamente desde el aula”.
Para las estudiantes, el contacto con la comunidad ha marcado un antes y un después en su formación. Maleny Castillejos comentó que “es muy distinto estar en clase que frente a una iglesia, por eso es una experiencia enriquecedora que nos ayuda a moldear nuestras habilidades y a desarrollarlas de la mejor manera posible”.
Karely Hernández expresó, “participar en escenarios reales me ayuda a comprobar que lo que aprendemos en teoría tiene aplicación en la vida. Fortalecí la capacidad de planear, comunicarme con seguridad y trabajar en colaboración, y eso me prepara para enfrentar situaciones reales en el futuro”.
La participación de las estudiantes también fue bien recibida por la comunidad. Sabino Torres, líder de la Iglesia Adventista de Tierras Coloradas, expresó: “nos pareció extraordinario este grupo. A pesar de estar en su primer año, mostraron un desenvolvimiento admirable, con talento, seguridad y entusiasmo. Agradecemos a Dios y a la universidad por brindarnos su apoyo y por permitir que esta experiencia enriqueciera nuestra iglesia”.
Con estas prácticas, la Mtra. Zepeda busca que las alumnas comprendan la docencia más allá de la transmisión de conocimientos, asumiendo que enseñar implica formar personas, manejar grupos, adaptar estrategias y desarrollar empatía. “Lo que sembramos en estas primeras experiencias dará fruto en maestras más seguras, preparadas y con amor por la enseñanza”, concluyó.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






