¿Has tenido la oportunidad de visitar un banco de sangre? Aunque no es un lugar muy conocido, si alguien cercano a ti ha necesitado sangre en algún momento de su vida, seguramente lo has visitado. En estos lugares puedes encontrar el tipo de sangre que necesites, sin embargo, las personas que donan para mantener este banco lo hacen de manera voluntaria, altruista y son muy pocas; por ello, a veces estos sitios enfrentan problemas para abastecer a su población. El banco de sangre elige muy bien a sus donadores, ya que para que su sangre pueda entrar a sus almacenes debe pasar por una serie de filtros que permitan garantizar que es una sangre segura.

Ahora te preguntarás ¿Qué es una sangre segura? Pues bien, es aquella en la que -tras un estudio clínico del donador y después de realizarle análisis a la sangre- no se han detectado virus, bacterias, o elementos (anticuerpos) que puedan poner en riesgo la vida de la persona que reciba este componente. Para cada donador, hay una revisión de factores de riesgo y una revisión médica, en la cual se evalúa su estado de salud. Si cumple con los requisitos y no existe riesgo alguno para él, entonces se somete al procedimiento en el cual la cantidad de sangre extraída es de 450 mililitros; esta cantidad no interfiere con el funcionamiento normal del cuerpo. En algunas ocasiones, si el médico lo considera pertinente, las personas hipertensas controladas y diabéticas controladas que no utilicen insulina, también pueden ser donadoras. Esta evaluación clínica es la razón por la cual no todos los que llegan al banco de sangre pueden donar y son rechazados; solo aquellos que cumplan con los requisitos y cuya sangre se considere segura, podrán hacer la donación.

Entonces, ¿qué tan importante es contribuir con estos bancos? ¡Es muy importante! Hay personas que sufren enfermedades donde no se producen las células de la sangre, ellos requieren constantemente transfusiones de este componente. Las personas que por accidentes o cirugías han perdido grandes volúmenes de este líquido vital, también lo necesitan para conservar la vida. Ante estas situaciones, el personal médico acude a estos sitios para buscar sangre que sea compatible y segura para poder salvar una vida. Las transfusiones de sangre salvan vidas y mejoran la salud.

Si te estás preguntando: ¿Por qué debo donar mi sangre? Te puedo dar muchas razones, pero la más importante es ¡porque alguien la necesita! Muchos pacientes que requieren transfusiones no tienen acceso a sangre segura cuando la necesitan. Así que si tienes oportunidad, acude al banco de sangre más cercano, ya que esta es una forma de regalar vida. Los 450 mililitros que donas están divididos en: eritrocitos, plaquetas y plasma; y cada uno se puede usar para pacientes distintos con algún problema específico, por lo que puedes salvar hasta tres vidas con una donación.

Hoy, aun en medio de la pandemia, los bancos de sangre siguen trabajando para suplir las necesidades de la población y requieren de más donadores voluntarios y altruistas. Debido a que las indicaciones han sido evitar salir -y aunado al temor de las personas de salir de casa-, los bancos de sangre han tomado las medidas necesarias para cuidar a sus donadores; por lo que, en muchas zonas del país, se ha implementado la donación por medio de citas e incluso mediante unidades móviles que acuden al domicilio del donador para que no tenga que salir de casa. ¡No hay excusa! Todos podemos salvar vidas, los profesionales de la salud lo hacen garantizando que la sangre sea segura y, los demás, siendo donadores. Así que salvar vidas ¡está en nuestros brazos!

Dona sangre, salva vidas y ayuda a que nuestro mundo sea más saludable.



Referencias:

Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS). https://www.gob.mx/cnts/acciones-y-programas/donacion-de-sangre-79985

https://blooders.org/

https://www.who.int/es/campaigns/world-blood-donor-day/2019/who-can-give-blood