Universidad de Montemorelos fortalece la enseñanza de la arquitectura con cosmovisión bíblica
Docentes de la UM participaron en un simposio internacional para integrar la fe, la educación adventista y el servicio en la formación de futuros arquitectos.
¿Qué significa enseñar arquitectura desde una perspectiva cristiana? Para los representantes de la Universidad de Montemorelos que participaron en el Primer Simposio Internacional sobre Cosmovisión Bíblica en Arquitectura y Educación Adventista, la respuesta va más allá de incorporar actividades espirituales en el aula. Consiste en ayudar a los estudiantes a comprender el propósito de su profesión y el impacto que sus decisiones tendrán en la vida de las personas.
La Arq. Ruthlyne Baro y el Ing. Erwin González, docentes de la carrera de Arquitectura de la UM, participaron de manera presencial en el encuentro, celebrado del 30 de junio al 4 de julio de 2026 en la Escuela de Arquitectura y Diseño de Interior de la Universidad Andrews, en Berrien Springs, Michigan. El Arq. Edgar Izquierdo, coordinador de la carrera, se sumó de manera virtual.
El simposio congregó a docentes, coordinadores, directivos y administradores de instituciones que integran la Red Mundial Adventista de Escuelas de Arquitectura (ASWAN, por sus siglas en inglés), actualmente en proceso de formalización. Su objetivo fue compartir experiencias y construir un marco de referencia para enseñar arquitectura desde una cosmovisión bíblica fundamentada en la filosofía de la educación adventista.
Para la Arq. Baro, el encuentro representó una oportunidad de actualización académica y de reflexión sobre la responsabilidad de formar futuros profesionales cristianos.
Una fe que transforma la manera de enseñar
El primer simposio estuvo dirigido a directores, docentes y personal administrativo. Sus conferencias y talleres abordaron la integración de la fe en el ejercicio cotidiano de la docencia. Entre los participantes estuvieron la Dra. Lisa M. Beardsley-Hardy, directora del Departamento de Educación de la Conferencia General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día; pastores; académicos de la Universidad Andrews; y docentes de otras instituciones.
Para Baro, integrar la fe no consiste en limitarla a una práctica aislada al inicio de la clase, “sino en aprender a ver a Dios a través de nuestra profesión y ayudar a los estudiantes a conocerlo por medio del ejercicio profesional”.
Uno de los momentos más significativos fue la conferencia del rector de la Universidad Andrews, el Dr. John Wesley Taylor, acerca de la manera en que Jesús enseñaba. La exposición analizó las estrategias pedagógicas empleadas por Cristo durante su ministerio e invitó a los asistentes a considerar cómo estos principios pueden aplicarse en el aula y en la práctica profesional.
Esta reflexión cobra especial relevancia en la arquitectura, una disciplina cuyas decisiones influyen directamente en la calidad de vida de las personas y las comunidades.
“En nuestra disciplina, el componente filosófico tiene un papel muy importante, porque trabajamos con la vida de las personas, con la forma en que habitan los espacios y con el concepto de una vida digna”, expresó Baro. “Comprender de dónde venimos y cuál es nuestra visión del ser humano influye directamente en la manera en que enseñamos y ejercemos la profesión”.
La docente explicó que muchos de quienes actualmente enseñan en las escuelas adventistas de arquitectura se formaron en instituciones con perspectivas educativas diferentes, pues varios de estos programas son relativamente recientes. Por ello, consideró indispensable analizar los enfoques habituales de la disciplina y contrastarlos con los principios de la cosmovisión bíblica.
“El propósito de esta reunión y de las que se realizarán en el futuro es que la cosmovisión adventista modele y permee todo el programa académico, y no que se limite únicamente a actividades espirituales o momentos específicos dentro de la formación profesional”, señaló Baro.
Una red que cruza fronteras
El encuentro también permitió fortalecer la Red Mundial Adventista de Escuelas de Arquitectura. En esta edición participaron por primera vez instituciones como la Universidad Adventista de Bolivia (UAB) y Babcock University, de Nigeria.
Los asistentes también establecieron contacto con una universidad de Singapur que se prepara para abrir su propio programa de arquitectura. La posible incorporación de esta institución ampliaría las oportunidades de colaboración entre universidades adventistas ubicadas en distintos contextos culturales, educativos y sociales.
“La red de colaboración ya existía de manera informal. A través de las bienales fuimos visitando las diferentes universidades con programas de arquitectura y el año pasado concluimos el primer recorrido”, relató Baro. “Gracias a ello hoy ya nos conocemos, hemos desarrollado relaciones de confianza y hemos colaborado durante varios años. Sin embargo, ahora buscamos formalizar esa relación para contar con un respaldo institucional que fortalezca el trabajo conjunto”.
Durante el simposio, los directivos elaboraron un primer borrador de acuerdo de colaboración. Ahora, cada universidad deberá revisar las implicaciones legales y administrativas del documento antes de avanzar hacia la formalización de ASWAN.
Este proceso podría generar oportunidades de intercambio académico y movilidad para docentes y estudiantes, además de viajes misioneros, proyectos conjuntos, programas de extensión y, eventualmente, estudios de posgrado.
Los representantes de las instituciones también conversaron con la Dra. Beardsley-Hardy sobre la posibilidad de que la red responda de manera organizada a las necesidades de la educación adventista, particularmente mediante el desarrollo de proyectos y de infraestructura para la Iglesia en diferentes partes del mundo.
Proyección para los estudiantes de la UM
Los aprendizajes obtenidos durante el simposio contribuirán a fortalecer el programa de Arquitectura de la Universidad de Montemorelos. El propósito es que estos principios se reflejen tanto en la enseñanza como en la manera en que los estudiantes comprenden su futura responsabilidad profesional.
“Al aplicar los objetivos de este simposio en nuestro programa, promoveremos en nuestros estudiantes una formación integral”, señaló el Arq. Edgar Izquierdo. El coordinador añadió: “Al mantener la integración de la filosofía adventista con la enseñanza de la arquitectura, los alumnos aprenderán a diseñar con propósito, considerando no solo lo técnico, estético y funcional, sino también los valores que como institución fomentamos”.
Izquierdo destacó que la colaboración entre universidades y las futuras oportunidades de movilidad permitirían a los estudiantes conocer distintos escenarios, necesidades y enfoques de la arquitectura, y ampliar así su visión académica y profesional.
“Aspiramos a que nuestros futuros arquitectos no solo sean capaces de resolver técnicamente las problemáticas sociales mediante la arquitectura, sino que también se conviertan en embajadores de una arquitectura con valores, fundamentada en el amor de Dios y en el servicio al prójimo”, concluyó Izquierdo.
Reportera de campo: Lisandra Vicente, editora: Brenda Cerón.






