Un fin de semana para el servicio y la testificación
Con el regreso a la presencialidad se retomaron las actividades de las Supermisiones.
Cerca de doscientos estudiantes y personal de la Institución dijeron “Yo iré” a ayudar a los demás, a servir y a dar a conocer de Jesús durante el receso escolar de primavera, en el retorno de las Supermisiones, luego de verse suspendidas por la pandemia por Covid-19.
“Las supermisiones son un fin de semana misionero en el que ponemos en práctica lo que aprendimos durante nuestro año como aspirantes de algún club o ministerio; es una oportunidad de servicio y testificación”, explicó Virginia Beth, directora del Ministerio Juvenil Doulos.
Tamaulipas, Durango, Guanajuato, Sinaloa y San Luis Potosí, fueron los lugares a los que se dirigieron los esfuerzos misioneros.
Los más de 600 aventureros y conquistadores de la Asociación de Sinaloa, que llevaban a cabo su camporee en Culiacán, Sinaloa, aprendieron detalles interesantes sobre el Santuario del Antiguo Testamento, en la réplica casi exacta de esta que llevó hasta el campamento el grupo misionero Salvación en Símbolos.
En Durango, un grupo de jóvenes se organizó para obsequiar literaturas y oraciones a un grupo que trabaja en la rehabilitación social de alcohólicos anónimos y otras colonias. Además, decidieron dar un poco más donando sangre voluntariamente en un hospital.
“Tuve la oportunidad de donar sangre. Como fui el primero que aprobaron del grupo de la Universidad, me tocó pasar con personas que no conocía. Los que estaban a mi alrededor me observaban de manera curiosa, ya que portaba mi pañoleta y la playera del Global Youth Day, por lo que la gente me preguntaba de dónde era y qué hacía, fue así como incluso donando sangre tuve la oportunidad de testificar de mi fe”, compartió Jorge Castillo, uno de los voluntarios que visitó Durango.
Además, un grupo de niños del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias (DIF) Durango disfrutaron de un día lleno de divertidas actividades con este grupo de voluntarios que les organizaron juegos, cantos y reflexiones.
Por otro lado, la Asociación de Alumnos Médicos y Misioneros Adventistas (AALMMA) llevaron una brigada médica gratuita a San Luis Potosí. Puedes leer sobre estas actividades aquí.
La iglesia local de Tampico, Tamaulipas, y los misioneros de la Universidad se unieron para promocionar la alimentación saludable y compartir con otros de Jesús a través de literatura; y en beneficio de los miembros de iglesia, se organizaron programas diferentes para las actividades del sábado en los templos.
El Polideportivo de Guanajuato quedó impecable luego de que un grupo de casi 40 misioneros de la Universidad hiciera un trabajo intensivo de limpieza. Además, en Silao y la ciudad de Guanajuato, se obsequiaron miles de literaturas, oraciones y cientos de botellas de agua con el mensaje: “Jesús es el agua de vida”.
Además, durante el fin de semana, el ministerio de Drama Mudo realizó obras escénicas en espacios públicos con aplicaciones positivas.
El objetivo de la mayoría de las actividades realizadas en estos cinco puntos fue apoyar a las iglesias locales en el área de evangelismo y atraer personas a la Iglesia y compartirles de Jesús.
Con información de Lili Pimentel.






